Ha fallecido este 5 de julio con 63 años a consecuencia de un cáncer, uno de los más reputados productores de Hollywood: Jon Landau. Así lo ha revelado su hermana Tina en redes sociales: “El mejor hermano que una chica podría soñar, mi hermano Jon, ha fallecido. Mi corazón está roto, pero también lleno de orgullo y gratitud por su extraordinaria vida y por el amor y los regalos que me dio a mí y a todos los que le conocieron o conocieron sus películas”. Es bastante posible que quienes conocieran sus películas sean legión, pues Landau es responsable de tres de las cuatro películas más taquilleras de la historia del cine, a través de su asociación con James Cameron.

Landau, nacido en 1960, desarrolló su amor por el medio gracias a sus padres, siendo ambos ejecutivos de cine y televisión. A finales de los 80 coprodujo para Disney «Cariño, he encogido a los niños» y «Dick Tracy», para que en la siguiente década llegara a ser vicepresidente ejecutivo de la división cinematográfica de 20th Century Fox. Fue entonces cuando se cruzó en el camino de Cameron y apoyó el turbulento desarrollo de «Titanic»: superproducción estrenada en 1997 que ganó 11 Oscar y fue la primera película en superar los 1.000 millones de dólares en taquilla.

Poco después Landau produjo el remake de «Solaris» a cargo de Steven Soderbergh, y junto a Cameron fue el impulso principal de «Avatar», otro proyecto mastodóntico que en 2009 superaría todos los récords de «Titanic». Entre «Avatar y su primera secuela «El sentido del agua», Landau produjo junto a Cameron «Alita: Ángel de combate», dirigida por Robert Rodríguez. La muerte de Landau ha sobrevenido mientras no dejaba de trabajar en las próximas secuelas de «Avatar», planeadas para 2025, 2029 y 2031. Cameron ya ha declarado que concluirá estas películas en honor de Landau.

A través de la cuenta oficial de «Avatar» en Twitter Cameron se ha extendido más sobre la pérdida de su socio: “La familia Avatar lamenta la pérdida de nuestro amigo y líder, Jon Landau. Su humor alocado, su magnetismo personal, su gran generosidad de espíritu y su feroz voluntad han mantenido el centro de nuestro universo «Avatar» durante casi dos décadas. Su legado no son solo las películas que produjo, sino su ejemplo personal: indomable, solidario, integrador, incansable, perspicaz y absolutamente único. Produjo grandes películas, no ejerciendo el poder, sino difundiendo la calidez y la alegría de hacer cine. Nos inspiró a todos a dar lo mejor de nosotros mismos cada día”. Y concluye: “He perdido a un querido amigo y a mi mejor colaborador durante 31 años. Me han arrancado una parte de mí mismo”.