Este jueves 26 de octubre fallecía, en su casa de Big Bear Lake (California), Richard Moll. Tenía 80 años y estuvo trabajando hasta el final de su vida: su película más reciente es «Circus Kane» de 2017 pero había vuelto a participar en otro film por estrenar, «Whispers and Shadows»». Ambas producciones de terror de bajo presupuesto, que es lo que se había convertido en especialidad de este actor durante varias décadas.

Moll también hizo sus pinitos en el doblaje de series animadas, pero sobre todo se caracterizó por ser un secundario de presencia memorable en varias producciones, también de televisión. De hecho el papel más recordado de Moll es el del agente Aristóteles Nostradamus Shannon, alias «Bull», en la famosa serie de NBC «Juzgado de guardia». Moll formó parte del reparto desde 1984, y siguió así durante las siguientes nueve temporadas. No llegó a confirmar presencia en el reboot de Juzgado de guardia, anunciado en 2022.

Antes de darse a conocer al público con este papel, Moll había debutado en televisión haciendo de gángster en un episodio de «Días felices», a finales de los años 70. En 1981 tuvo un pequeño papel en «El cavernícola» junto a Ringo Starr, y el mismo año su aspecto fue rotoscopiado para «American Pop», el genial musical animado de Ralph Bakshi. A lo largo de los años siguientes se dejó caer en «Cromwell, rey de los bárbaros» de Albert Pyun y «El amo del calabozo», para pasar a encarnar a un veterano enloquecido de Vietnam en «House, una casa alucinante».

En los 90 apareció en «Con el arma a punto», buddy movie con Emilio Estévez y Samuel L. Jackson, así como en «Los Picapiedra». Formó parte del reparto de dos telefilms de Casper (el segundo de ellos, «Casper y la mágica Wendy», con el protagonismo de Hilary Duff), y a finales de la década se dejó caer por el film de culto «But I’m a cheerleader». Sin dejar de intervenir a cada tanto en producciones de terror, Moll también prestó su presencia a «Scary Movie 2» o al telefilm «Scooby Doo y la maldición del monstruo del lago».