Albert S. Ruddy, productor de «El Padrino» y de «Million Dollar Baby», que también fue guionista de «Rompehuesos» y que produjo las películas de la saga «Los locos del Cannonball», murió a los 94 años el pasado 25 mayo en el hospital de la Universidad de California de Los Ángeles. Conocido en la industria como Al Ruddy, fue un productor de éxito dos veces galardonado con premios Oscar de mejor película: por «El Padrino» (1972) y por «Million Dollar Baby» (2004). Ruddy también participó en la creación de dos series de acción muy populares: «Los héroes de Hogan» (1965-71) y «Walker, Texas Ranger» (1993-2001), con Chuck Norris de protagonista.

Nacido en Montreal, Ruddy se crio en Nueva York antes de trasladarse a estudiar Arquitectura en Los Ángeles. Su novia de la universidad trabajaba con Roger Corman y a través de ella acabó a cargo de la dirección de arte de «La bestia de un millón de ojos» (1955).

Su primer crédito como productor fue en la película «Wild Seed» (1965), a la que llegó reclutado por Marlon Brando Sr., padre del actor con quien trabajaría pocos años después en «El Padrino». Tras conocerse la noticia de la muerte, Al Pacino ha emitido un comunicado donde asegura que «Al Ruddy siempre fue absolutamente encantador conmigo en El padrino; incluso cuando no me querían [de protagonista], él me quiso. Me animó cuando más lo necesitaba y nunca lo olvidaré».

Después del gran éxito crítico y comercial de la película de Francis Ford Coppola, Ruddy pudo mover su primer guion para cine: «Rompehuesos», la película de Robert Aldrich que inició sus colaboraciones con Burt Reynolds.

Lo que no llegó sacar adelante a pesar de sus empeños fue una adaptación al cine de la novela «La rebelión de Atlas», de Ayn Rand. Las exigencias de la escritora, que incluían poder de decisión en el montaje final, hicieron inviable el proyecto y causaron tal choque con Ruddy que exigió apartarlo de cualquier otro intento de adaptar su obra.

En los años noventa, el nombre de Ruddy estuvo unido a la serie «Walker, Texas Ranger», con cuyo protagonista Chuck Norris ya había coincidido en el western moderno Caza salvaje (Peter R. Hunt, 1981).

Ya en la década siguiente, su colaboración con Clint Eastwood en «Million Dollar Baby» le brindó su segundo Oscar de mejor película como productor. La protagonista Hilary Swank, también ganadora del Oscar por su papel, ha declarado tras la muerte del productor: «Fue uno de los mejores momentos de mi vida trabajar con él. Al siempre será una leyenda a mis ojos y los de todo el mundo».