La actriz Margarita Lozano, icono del cine español del siglo XX y musa de grandes directores como Luis Buñuel o Pier Paolo Pasolini, ha muerto a los 91 años en la madrugada de este lunes 7 de febrero en su casa en Puntas de Calnegre, de Lorca (Murcia), en la que vivía retirada desde hace décadas en Lorca (Murcia).

El pasado 23 de junio recibió la Medalla de Oro de las Bellas Artes por decisión del Consejo de Ministros como reconocimiento a su dilatada trayectoria en el mundo del cine, que la llevó a compartir créditos con actores como Francisco Rabal o Clint Eastwood.

Nacida en Tetuán en 1931, la infancia y juventud de Margarita Lozano transcurrió en la ciudad murciana de Lorca, que en 2014 la nombró Hija Adoptiva y a la que la actriz siempre ha estado muy vinculada. Se trasladó a Madrid a los 19 años para estudiar y pronto decidió centrarse en su vocación teatral.

De la mano del director Miguel Narros participó en importantes montajes durante los años 50y 60, una carrera que compaginó con el cine, tanto en España como en Italia, a las órdenes de cineastas como Luis Lucia, Luis Buñuel, a cuyas órdenes trabajó en «Viridiana», Mario Camus, Sergio Leone y Pier Paolo Pasolini, entre otros.

El productor Carlo Ponti la conduce al cine italiano y allí emprende una segunda carrera que interrumpe voluntariamente por su matrimonio y posterior vida familiar en varios países africanos. De esta primera etapa italiana destacan «Por un puñado de dólares» (Sergio Leone, 1964), «Diario de una esquizofrénica» (Nelo Risi, 1968) y «Pocilga» (Pier Paolo Pasolini, 1969).

Tras esa voluntaria retirada, regresa al cine en los años 80 con los hermanos Taviani, que la dirigen en «La noche de San Lorenzo», «Kaos» y «Good Morning, Babilonia», en España, Manuel Gutiérrez Aragón la recuperó también para el filme «La mitad del cielo» (1986), con el que logró el Premio ACE (Nueva York) a la mejor actriz de reparto. En teatro obtiene un gran éxito con «Seis personajes en busca de autor» de Pirandello, dirigida por Miguel Narros.

En 2002 interviene en las películas «Octavia», de Basilio Martín Patino y «Nos miran», junto a Icíar Bollaín y Carmelo Gómez. Y entre 2005 y 2007 se despide con éxito de los escenarios encarnando a la tiránica protagonista de La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca, en un montaje dirigido por Amelia Ochandiano. La actriz recibió en vida numerosos reconocimientos, entre ellos un doctorado honoris causa por la Universidad de Murcia.