La directora María Ripoll ha presentado en la competición del Festiva de Cine Español de Málaga, su nuevo largometraje, «Nosotros no nos mataremos con pistolas» («Nosaltres no ens matarem amb pistoles»), la adaptación de la obra teatral de Víctor Sánchez Rodríguez para narrar la historia de un grupo de amigos treintañeros que se enfrentan a la frustración de sus sueños incumplidos, la precariedad, la desesperación por reconocerse y encontrarse a sí mismos.

Los actores Ingrid García-Jonsson, Elena Martín, Joe Manjón, Lorena López y Carlos Troya protagonizan esta película generacional que conserva la esencia de la obra original, ganadora del premio Max a la mejor autoría en 2016. De hecho Sánchez Rodríguez también ha participado en la elaboración del guión junto a Antonio Escámez. Ripoll ha confesado que el proceso de casting fue bastante largo y complejo, pero se siente muy orgullosa de la química entre todos ellos delante y detrás de las cámaras. La directora ha explicado también que se ha acercado al lenguaje del western «para reflejar un duelo que permanece intrínseco durante toda la historia para intentar asimilar la muerte de una persona». Con el fin de mostrar una atmósfera cargada de sentimientos de desolación y desasosiego de los personajes también han cuidado minuciosamente cada una de las localizaciones. La película está rodada íntegramente en valenciano y en Valencia.

«Todo el reparto se ha mostrado muy identificado con sus personajes porque forman parte de esa misma generación que tuvo al alcance todas las oportunidades, pero llega un momento en el que te sientes perdido, como si el mundo no te perteneciese», han argumentado. Están seguros de que esta historia podría pasar en cualquier parte del mundo y por eso confían en que los espectadores también conectarán con cada uno de ellos. Al respecto, la actriz Ingrid García-Jonsson también ha insistido en la misma idea. Ha asegurado que le ha «supuesto muy fácil verse reflejada en su personaje porque todo el mundo tiene sueños cuando es adolescente y más tarde la vida te va llevando por otro lado».

Por otro lado, la actriz Elena Martín ha añadido que «se trata de una película muy de actores, donde han tenido un papel muy participativo en lo que ha supuesto para ellos un rodaje muy divertido y enriquecedor». Lo más complicado para ellos ha sido el idioma. Por último, Ripoll ha culminado su intervención destacando «el papel clave de la música para reforzar la narrativa del guión. La banda valenciana Orxata Sound System, ha sido la encargada de la banda sonora».

La acción se inicia cuando el pueblo se prepara para celebrar su fiesta mayor y Blanca se esmera en que la primera paella que prepara en su vida le quede perfecta. Ha conseguido reunir a sus amigos después de años sin verse. Todos están en la treintena y sus existencias transitan entre la precariedad, el desencanto y un continuo volver a empezar. Y, por fin, llega la verbena: la prueba de que el mundo sigue girando mientras sus vidas parece que se tambalean y descubren que se necesitan unos a otros para salir adelante.

Es sobre todo una película de personajes, con todos los actores estupendos, pero a la que le pesa excesivamente su origen teatral. De hecho la acción no abandona nunca la casa de campo y jardín donde se reúnen el grupo de personas entre amigos y familiares.