«Mantícora», el cuarto largometraje de Carlos Vermut («Magical Girl», ¿Quién te cantará?»), presentada este viernes 7 en Sección Oficial fuera de concurso, ha deslumbrado en el Festival de Sitges. Escrita por el propio Vermut y protagonizada por Zoe Stein, Nacho Sánchez y Ángela Boix es una película en la que aparentemente no pasa nada pero con una fuerte carga de profundidad, una película que desde este momento es ya una de las mejores producciones españolas de este 2012

La película sigue a Julián, un solitario y exitoso diseñador de videojuegos que viva atormentado por un oscuro secreto. Tras salvar de un incendio al niño hijo de una vecina, que estaba solo en su casa, casi por casualidad conoce a Diana, una chica solitaria con la que empieza a salir. Parece que todo va bien, pero de repente, al desvelarse un secreto que le concierne, pondrá todo patas arriba.

La película es, aparentemente, un drama, pero resulta mucho más terrorífica, sin ser nada explícita, que muchas de las películas de sustos y sangre, que ya inundan el Festival de Cine Fantástico. Posee una extructura similar a «Magical Girl», la película que le consagró, en la que parecía que no pasaba nada hasta que al final ponía todo patas arriba. Vermut se revela de nuevo como una de las voces más singulares del cine español contemporáneo, un drama sin ambages, en el que el director de «Magical Girl» sigue indagando en los oscuros límites de la perversión.

El título del filme hace referencia a la mantícora, un espeluznante tipo de monstruo con cabeza humana, cuerpo de león y cola de espinas venenosas cuyo nombre, según la mitología persa, significa “devoradora de personas”. Un monstruo ávido de carne humana, capaz de engullir a su presa de un bocado gracias a sus tres grandes filas de dientes que, aunque en el filme no se cita nunca, funciona como parábola del protagonista. “Es la historia, en efecto, de un monstruo con rostro humano; o de alguien al que la sociedad considera un monstruo por su forma de ser, por sus deseos abominables”, ha comentado Vermut sobre su protagonista, interpretado por Nacho Sánchez. Pero si alguien destaca en el filme es la hasta ahora desconocida Zoe Stein, que enamora a la cámara cada vez que aparece en imagen.

Aunque aparentemente es una película en la que no pasa nada hasta el final, resulta muy desasosegante, y el desenlace es de autentico terror psicológico: “Creo que es mi película con mayores cotas de malestar. Me gusta enfrentarme a las cosas que me dan miedo a través del cine. Y supongo que mirar a los ojos a Julián es una forma de lidiar con ello”, ha dicho Vermut.

La película tiene previsto llegar a los cines españoles en 9 de noviembre