RICHARD BROOKS

    141
    Autor: QUIM CASAS Y ANA CRISTINA IRIARTE (COORD.)
    Editorial: FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN - FILMOTECA ESPAÑOLA.
    Estilo: Blanco y negro
    Páginas: 328
    Precio: 25€

    Sinopsis

    Un repaso a la vida y obra del cineasta Richard Brooks editado con motivo que se le dedicó en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián. En edición bilingüe español – inglés, el volumen, coordinado por Quim Casas y Ana Cristina Iriarte, con textos de muy diferentes crítucos y estudiosos, cuenta con los siguientes capítulos: Introducción: «Un eterno retorno», de Hilario J. Rodríguez; «Un gesto redentor: Richard Brooks entre los pliegues generacionales», de Carlos Losilla; «Su formación como guionista. La sustancial contribución al cine negro», de Antonio Santamarina; «Los inicios siempre son difíciles: Richard Brooks, artesano, intelectual y… ¿autor?», de Antonio José Navarro; «Detrás de la batalla», de Ricardo Aldarondo; «Hombres de fe en el cine de Brooks», de Jordi Batle Caminal; «Los hermosos y los malditos. Notas sobre The Last Time I Saw Paris y In Cold Blood», de Sergi Sánchez; «Richard Brooks – Tennesse Williams. Un afortunado desencuentro», deJesús Angulo; «Richard Brooks. El crimen, la culpa y el castigo», de José María Latorre; «Los westerns. De cazadores, mercenarios y jinetes», de Quim Casas; y «Recomponiendo fragmentos. Richard Brooks, etapa final», de Roberto Cueto. El volumen se completacon una completa filmografía de Richard Brooks, tanto como guionista como en su faceta de director y una bibliografía seleccionada.
    Richard Brooks nació en Filadelfia, Pensilvania, Estados Unidos, 18 de mayo de 1912. Tras graduarse en la Temple University, Brooks trabajó como periodista radiofónico. En los años 40 dio inicio a su carrera en Hollywood escribiendo los guiones de películas como «La blanca salvaje» (Arthur Lubin, 1943); «La reina de Cobra» (Robert Siodmak, 1944); «Fuerza bruta» (Jules Dassin, 1947); o «Cayo Largo» (John Huston, 1948). Pronto debuta como director y alcanza justa fama de ser uno de los más brillantes adaptadores al cine de escritores tan diversos como Tennessee Williams, en «Cat on a Hot Tin Roof» («La gata sobre el tejado de zinc», 1958) y «Sweet Bird of Youth» («Dulce pájaro de juventud», 1962); Joseph Conrad en «Lord Jim» (1965); Fedor Dostoievsky en «The Brothers Karamazov» («Los hermanos Karamazov», 1958); Sinclair Lewis en «Elmer Gantry» («El fuego y la palabra», 1960); Francis Scott Fitzgerald en «The Last Time I Saw Paris» («La última vez que vi París», 1954), y Truman Capote en «In Cold Blood» («A sangre fría», 1967). «Todos mis filmes cuentan la historia de un hombre que busca su dignidad», dijo en una ocasión.