EL AMOR Y LA FURIA (LA VERDADERA HISTORIA DE AMOR DE ELIZABETH TAYLOR Y RICHARD BURTON)

    129
    Autor: SAM KHASNER Y NANCY SCHOENBERGER
    Editorial: EDITORIAL LUMEN. 512 PAGS.
    Estilo: Color
    Páginas: 512
    Precio: 22.90€

    Sinopsis

    Libro escrito por el periodista Sam Khasner y la biógrafa Nancy Schoenberger, que es un exhaustivo recorrido por la relación entre Richard Burton y Elizabeth Taylor, una de las apasionadas vividas por Hollywood, para el que han contado con la colaboración de la propia Taylor meses antes de su muerte. Richard Burton era un galés rudo con fama de ser un amante irresistible, ardiente y bebedor de primera, que vio por primera vez a Elizabeth en 1953 durante su primer viaje a California. Él tenía 28 años y ella 21. «La mujer más increíblemente independiente, bella, distante, remota e inaccesible que había visto», recordaba tiempo después el actor. No se volverían a ver hasta nueve años después en el rodaje de Cleopatra. «Era adicta al dramatismo, a las peleas y las reconciliaciones, a echar puertas abajo. Le resultaba imposible renunciar a lo que había encontrado en Burton», confesó el tercer marido de Taylor, Eddie Fisher, casi inmediatamente abandonado. Se convirtieron entonces en Liz y Dick y vivieron unos años intensísimos. Él pasó de ser un actor británico respetado a una celebridad internacional. Ella ya lo era. Pero lo mejor se producía en la intimidad. «No nos cansábamos nunca el uno del otro. Hasta con los paparazzi colgados de los árboles, hasta oyendo sus pasos por el tejado, podíamos hacer el amor, jugar al Scrabble y formar palabras indecentes, y nunca se acababa la partida. Si te excitas jugando al Scrabble es que es amor», confesó Elizabeth Taylor. Nunca dejaron de amarse. Ya lo dijo ella: «Cuando podíamos ser Richard y Elizabeth, el matrimonio funcionaba de maravilla. Lo que no funcionaba eran Liz y Dick, porque eran dos personas que en realidad no existían». La relación ocupó 13 años, con dos bodas y dos divorcios. La última vez que hablaron fue poco antes de morir el actor. Ella acababa de salir de una clínica de desintoxicación y él la vio en una foto de periódico. Hablaron por teléfono, quedaron en verse en Londres y él la despidió con estas palabras: «Adiós, amor».