BLITZ

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    Autor: DAVID TRUEBA
    Editorial: ANAGRAMA. 166 PAGS. 16.90 EUROS
    Páginas: 166
    Precio: 16.90€

    Sinopsis

    «Blitz» es un libro envolvente, emocionante y suave. Beto, arquitecto paisajista, viaja a

    Munich en compañía de Marta, su novia y colaboradra, de 27 años, tres menos que él, para

    exponer en un congreso un proyecto de jardín adornado con relojes de arena. Pero en un

    restaurante, mientras ella espera en una mesa y él se encuentra junto a la barra, recibe un

    mensaje de Marta que no va destinado a él. La vida cambia cuando los mensajes de amor no son

    para ti, piensa Beto. El sms dice: «aún no le he dicho nada. me cuesta tanto. uff. tq”. Beto

    piensa entonces que hay palabras para el amor y otras para el desamor. Y con esas palabras

    para el desamor está construida esta novela llena de melancolía, dolor, pérdidas,

    reencuentros, soledad y risas.

    «Blitz», que en alemán significa relámpago, es la esperada nueva novela de David Trueba

    desde «Saber perder» (2008), aquella historia llena de perdedores y fútbol. Pero entre un

    libro y otro, el autor ha tenido tiempo para ganar premios como los seis Goya, entre ellos al

    de Mejor Película, para «Vivir es fácil con los ojos cerrados» (2014), o para publicar un

    volumen, «Érase una vez», que recopila sus artículos periodísticos.

    Es «Blitz» un libro intenso, en el que no pasa nada, en el que pasa todo, que se lee con

    placer, con emoción: un libro escrito con una prosa que provoca adicción, que se bebe como los

    amantes protagonistas apuran el último vodka de la noche antes del amor. Está escrito en

    primera persona, por lo que el lector conoce todo desde el punto de vista del protagonista.

    Hay en el estilo de la prosa mucho David Trueba, que incluso se permite construir alguna

    greguería: «El siete es un uno obligado a levantar la cabeza”.

    Marta regresa a Madrid para reencontrarse con su ex novio, «un cantautor uruguayo, un

    tipo arrogante pese a su éxito de escala manejable” -según Beto-, rota ya la relación de cinco

    años entre ambos, y él permanece unos días más en un Munich frío y desconocido, flotando sobre

    su naufragio sentimental, tratando de olvidar a Marta, pero recordándola obsesivamente,

    permanentemente, la energía que le transmitía, su cuerpo poderoso y ausente, incluso mínimos

    detalles de su físico, como «las cejas que daban un valor único a su rostro, con un aire entre

    Frida Khalo y una joven Ángela Molina”. Pero entonces surge Helga, que trabaja como voluntaria

    en traducción en el congreso al que asiste Beto, una alemana de 63 años, jubilada, separada

    desde hace mucho tiempo, y los dos se unen como figuras de un museo de la soledad. Beto siente

    cierto rechazo físico hacia Helga por la diferencia de edad, pero lo envuelve una fuerte, casi

    incontenible atración sexual hacia ella, hacia su cuerpo decadente pero atractivo, con la

    fascinación de lo desconocido, de lo que le resulta una novedad aunque se trate de una piel

    ajada por los años. Helga supone una construcción literaria sólida y contundente.

    Pero por las páginas de «Blitz» también pasa la corrupción, el tiempo implacable que

    devora a los personajes «que parecen deslizarse dentro de un reloj de arena”, el amor al cine,

    o la dura crisis económica en una historia llena de crisis de todo tipo. Los problemas de la

    economía se mencionan recurrentemente: «Había en Munich estudiantes jóvenes que soñaban con un

    trabajo en el primer mundo ahora que la economía en nuestro país estaba en crisis”. Pero se

    trata, por encima de todo, de un libro sobre el desamor, la soledad, el abandono y la búsqueda

    de compañía en unos personajes brutalmente heridos. Helga, con su resignada inteligencia, lo

    define así: «El dolor es una inversión”.

    (Artículo publicado en «La sombra del ciprés», de El Norte de Castilla)