El Teatro de la Abadía de Madrid ha empezado temporada con «Leonora», una obra sobre la rebeldía e imaginación de Leonora Carrington en tiempos de oscuridad. Alberto Conejero regresa al Teatro de La Abadía de Madrid, tras su paso con una obra que llegó al corazón del público, «El mar», la visión de unos niños que no lo han visto nunca. El dramaturgo, premiado con el Nacional de Literatura Dramática en 2019 o el Max a la mejor creación en 2016, trae en esta ocasión un acercamiento poético y escénico a la figura de Leonora Carrington. “La descubrí en México y me fascinó su libertad. Su paso por España, marcado por la violencia histórica, y sus memorias despiertan el impulso de transformar su vida en experiencia”, comenta Conejero, que también firma la dirección.
Inspirada en los diarios «Memorias de abajo» de la propia Carrington, «Leonora» aborda temas como el nacimiento de la vocación artística, la violencia psiquiátrica, y la imaginación como enlazadora de tiempos y de mundos. Dice Conejero: «La fuerza magnética de la existencia y de la creación —aunque quizá sería más pertinente utilizar estos términos en plural— de Leonora Carrington nos siguen convocando porque entrevemos en ellas no solo las luces y sombras de toda una época, sino la fuerza de voluntad de un ser humano extraordinario y el misterio brillante de una obra artística excepcional. Si este escenario no fuera un escenario sería un lienzo».
«Leonora» es un acercamiento poético y libre al universo de la célebre pintora, escultora y escritora surrealista Leonora Carrington, Leonora no es una biografía llevada a escena, es un viaje por capítulos de su juventud, la huida de París por la ocupación nazi, sus vivencias con la España de posguerra y su llegada a México, finalmente. Pero, sobre todo, Leonora es una carta de amor a la resistencia, a la rebeldía y al deseo de libertad de Carrington en tiempos de penumbra.
La obra está interpretada por Natalia Huarte, que combina técnica y organicidad a partes iguales componiendo un personaje rico, lleno de aristas, contradictorio, descaradamente humano. Un monólogo lleno de emociones, de dolor, de esperanzas, de pasión, de amor y de lucha constantes, para que el alma del espectador se desborde de la vida de la rebelde e irreductible pintora británica que siempre quiso ser ella misma, a costa de lo que sea.














