El drama turco-alemán «Gelbe Briefe» («Cartas amarillas»), dirigido por Iker Çatak, ha ganado el Oso de Oro en la Berlinale 2026. La decisión del jurado, presidido por Wim Wenders, coronó una edición atravesada por la tensión política y por un debate que terminó estallando en la gala de clausura: el genocidio en Gaza y el papel de Alemania.

«Gelbe Briefe» habla de la destrucción de una familia, cuando la feliz convivencia cuando al padre, profesor universitario y dramaturgo, recibe una carta de despido del gobierno (el título se refiere a esas cartas amarillas) por “antipatriota”, lo que arrastra en la caída a su esposa, actriz de éxito, y a quienes le rodean, principalmente su hija. Pierden sus trabajos y pierden su casa. El jurado habló de «escalofríos» y definió la película como «una premonición aterradora» que podría ocurrir en cualquier país europeo. Wenders subrayó que, para el jurado, los tres primeros premios tenían el mismo nivel. También defendió la necesidad de que «activistas, cineastas y periodistas» se unan ante «un mundo aterrador y fuera de control». En el escenario de la clausura, Wenders se defendió, explicando: “Necesitamos unirnos activistas, cineastas y periodistas. Así haremos frente al mundo aterrador y fuera de control en el que vivimos”.

«Queen At Sea», de Lance Hammer, fue el Oso Premio del Jurado y el de la mejor interpretación secundaria, compartido por dos clásicos de la actuación británica, Tom Courtenay y Anna Calder-Marshall, que interpretan a un matrimonio de ancianos en el que ella sufre de la degradación de la demencia, y a Juliette Binoche, en pantalla hija de la enferma e hijastra del marido, su trabajo. El Oso de Plata a mejor interpretación principal fue Sandra Hüller por «Rose», donde encarna a una mujer que en el siglo XVII se hace pasar por un exsoldado con la cara desfigurada por un balazo para reclamar una granja que no es suya. Y la mejor dirección fue para el inglés Grant Gee, otro creador crecido en la realización de vídeos musicales, que ha aplicado esa experiencia en «Everybody Digs Bill Evans», que ilustra la vida del legendario pianista de jazz desde junio de 1961 hasta su muerte. Y el mejor guion fue para la canadiense Geneviève Dulude-de Celles para su película, que también dirige, «Nina Roza», protagonizada por un comisario de arte que adquiere obras para un millonario.