El Festival de Cine de Málaga ha rendido homenaje en esta vigésimo quinta edición a la actriz argentina Mercedes Morán, fundamental en el cine latinoamericano de las últimas décadas, al otorgarle el Premio Retrospectiva como reconocimiento de su extensa trayectoria. Juan Antonio Vigar, director del festival, ha destacado la “personalidad admirable, optimismo natural y frescura muy especial” de Morán, quién descubrió su vocación interpretativa al tener que abandonar sus estudios de sociología, aunque reflexiona sobre la conexión que existe entre ambas disciplinas: “la observación obsesiva del comportamiento humano”, ha dicho.

Morán debutó como actriz en 1980 en la serie de televisión argentina «Dónde pueda quererte», y aunque dio el salto a la gran pantalla en 1987 con «Sentimientos: Mirta de Liniers a Estambul», su trabajo en la televisión no ha cesado, participando en obras más recientes como «El Reino», de Netflix o «Maradona: sueño bendito», de Amazon Prime. Ha confesado que inicialmente “tenía mucho miedo a hacer televisión”, algo de lo que se desprendió tras el exitoso programa «Gasoleros».

Es a partir de principios de los 2000 cuando triunfa en el cine, y su filmografía incluye títulos como «La ciénaga» (2001) o «La niña santa» (2004), de Lucrecia Martel, experiencia que considera marcó “un antes y un después” en su trayectoria; «Diarios de motocicleta» (2004) de Walter Salles, y más recientemente «Neruda» (2016), de Pablo Larraín y «El Ángel» (2018), de Luis Ortega. Algo que ha aprendido a la hora de colaborar con directores noveles es que “antes de leer nada, me presenten a su madre”.

Durante el encuentro ha reflexionado también acerca del cine latinoamericano actual. “Es un cine que habla de lo que está pasando, de temas que nos preocupan”, y que parecen tener todos en común, como la preocupación social o el feminismo. “El cine es un registro y una evocación de todo eso que pasa”, apunta, añadiendo: “Me hace muy feliz este reconocimiento, siento que viene lleno de cariño”, refiriéndose al premio recibido.