La actriz francesa protagoniza «Nadie quiere la noche», la película de Isabel Coixet, que ha clausurado el certamen

La actriz Juliette Binoche ha recibido den la noche de este sábado 31 de octubre la Espiga de Oro de Honor de la 60ª Semana Internacional de Cine de Valladolid como «un gran honor” por lo que supone de reconocimiento a «ese pequeño espacio que hay en cada uno de nosotros”, comentó. La presencia de la estrella francesa en la Gala de Clausura ha sido el broche final a una edición que ha coronado a las películas «Hrutar» con Espiga de Oro y a «Mustang» con seis galardones, entre ellos, la Espiga de Plata, el Fipresci y el Premio del Público.

La Gala de Clausura, conducida por la periodista Mara Torres y la actriz y presentadora Melina Mathews, comenzó con las palabras de agradecimiento del director del Festival, Javier Angulo, a los patrocinadores, jurados, participantes, equipo organizador y, sobre todo, a las miles de personas que han llenado las salas, por hacernos sentir su cariño y apoyo. A continuación el presidente de Renault España, José Vicente de los Mozos, ha hecho entrega al presidente del Consejo Rector de la Seminci y alcalde de Valladolid, Óscar Puente, de un trofeo conmemorativo del 60 aniversario del Festival.

«Nadie quiere la noche», dirigida por Isabel Coixet y protagonizada por Juliette Binoche, ha sido la película encargada de cerrar esta 60 edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid. Cuenta la historia de Josephine Peary, una mujer que va en busca de su marido, un explorador que trata de llegar al Polo Norte. Sin embargo, se verá obligada a sobrevivir al duro invierno con la única compañía de Allaka, una mujer esquimal.

«Recibí el guión hace cuatro años y lo primero que pensé es que era una locura. Lo segundo, que era una locura que merecía la pena hacer. Y lo tercero, que si Juliette Binoche no aceptaba el papel, no merecería la pena hacer la película”, ha comentado la directora en la rueda de prensa que ha tenido lugar hoy, 31 de octubre. «Le envié el guión en junio de hace cuatro años y no me contestó hasta diciembre. Cuando recibí su llama, lloré como una magdalena”, ha contado Isabel Coixet, quién se vuelve a emocionar al recordarlo.

Por su parte, Binoche, que ha recibido en la gala una Espiga de Honor en reconocimiento a su carrera cinematográfica, ha comentado que grabar esta película fue mucho más duro emocionalmente de lo que había imaginado: «En la película vemos la humanidad llevada hasta el extremo. Cómo vamos desde el amor hasta abrazar a la adversidad, al enemigo. Atravesar lo animal del hombre es lo único que podemos hacer para encontrarnos a nosotros mismos”.

Tanto Isabel Coixet como la actriz coinciden en que Josephine Peary, personaje protagonista, crece a lo largo del largometraje. «Va desde un orgullo inconsciente a la unidad total. Como ya dijo Juliette en Berlín, Josephine empieza la película siendo un pavo real y termina siendo un perro”, ha recordado la directora.