El director Ibón Cormenzana ha presentado en la competición del Festival de Málaga su nuevo largometraje, «La cima», protagonizado por Javier Rey y Patricia López Arnaiz, una historia sobre la superación personal y sobre los valores que tiene el mundo del alpinismo, muy aplicables al día a día de la vida cotidiana de las personas, ha concretado en su rueda de prensa de presentación.

«La cima» muestra como en su ascenso hacia la cima más peligrosa del mundo, el Annapurna, Mateo sufre un accidente y es rescatado por Ione, una solitaria alpinista que, a pesar de no entender las razones que han llevado a Mateo hasta allí, intentará ayudarle a conseguir su sueño. El guion lo firma Nerea Castro, pero la idea nace de él, de sus propias vivencias personales, ha aclarado Cormenzana, quien tras sufrir un episodio traumático en su vida personal, conoció el mundo de la montaña gracias a alguien cercano. Fue entonces cuando descubrió un universo de valores que quería aplicar en su día a día, pero también llevarlo a la gran pantalla. Ha reconocido que él ha sentido en ocasiones «ese desasosiego que viven sus propios protagonistas». Y por eso ha ensalzado «el poder de la montaña para reconectarle consigo mismo».

De otro lado, Cormenzana ha resumido la esencia de sus personajes en una sola frase; «Se acercan a la muerte, pero para vivir más la vida». En esta línea, el guión también refleja el compañerismo de los alpinistas, basado en dar más por el otro que por uno mismo, «algo así como matar al ego que todos llevamos dentro», ha concretado. «Esa ilusión por cumplir nuevos retos es para él lo que incita a las personas a estar más vivas y sentirse como niños. El esfuerzo del día a día que nos dispara la autoestima y la sencillez de vivir de una forma simple», ha aseverado.

Su coprotagonista, la actriz Patricia López Arnaiz se ha inspirado en la autobiografía de su personaje –Edurne Pasaban- y en cómo ella ha afrontado su depresión. Le ha parecido muy interesante dar a conocer la otra cara del éxito, que tan pocas veces es relatada. Su labor de documentación ha sido clave para interpretar lo que le ocurría a su personaje cuando bajaba de la montaña, que no encontraba su sitio. Tenía que regresar a la montaña para encontrar su identidad, para encontrarse a sí misma. La cotidianeidad le reportaba un enorme vacío. Por su parte, Javier Rey ha explicado que su personaje está abordado desde un punto de vista más positivo, caracterizado por la búsqueda incesante de seguir adelante y de nuevas soluciones continuamente. «Esa montaña física es una metáfora que simboliza la dificultad por intentar superar toda esa locura que le atormenta», dicho. Pero su personaje «insiste en ver la luz, aunque dentro de mí haya algo que le preocupe y le devaste».

Rey ha añadido que «cuando te sumerges en ese mundo comprendes que implica una inmensidad tan inabarcable que está seguro de que nunca podrán hacerse una idea de la sensación al alcanzar una cima en la vida real. Se trata de una adrenalina indescriptible», ha asegurado. La película se rodó en los Pirineos franceses para recrear el Annapurna, en El Himalaya, donde tenían previsto rodar, pero tuvieron que descartar la idea original tras cancelar el viaje por la pandemia.

Javier Rey, que interpreta a Mateo, se enfrenta a la montaña más peligrosa del planeta, el Annapurna, con el objetivo de llegar hasta la cima y cumplir así una antigua promesa. En su ascenso sufre un accidente que le deja inconsciente y gravemente herido. Horas más tarde es rescatado por Ione, interpretada por Patricia López Arnaiz, una alpinista experimentada que está pasando el invierno en un refugio, sola y alejada del mundo. A pesar de no entender las razones que han llevado a Mateo hasta allí, Ione una alpinista experimentada que está pasando el invierno en un refugio, sola y alejada del mundo. A pesar de no entender las razones que han llevado a Mateo hasta allí, Ione intentará ayudarle a alcanzar su meta.