La cineasta navarra Helena Taberna («Yoyes») se prepara a llevar a la gran pantalla la historia de «Feliz Final», del escritor Isaac Rosa («El país del miedo»). El argumento se centra en una relación amorosa de una pareja, algo que ha destacado para el diario Noticias de Navarra que le pareció «soberbia y un retazo tremendo, porque es dificilísimo de llevar al cine». Además ha hablado de otros proyectos, su productora y el papel que tienen las mujeres al frente de la dirección en el mundo del cine, porque cabe recordar que es una de las fundadoras de la Asociación de mujeres cineastas y medios audiovisuales (CIMA), para fomentar la paridad en el universo audiovisual.

La historia en la que se basará la película trata de una relación que acaba de morir, en decir, empieza a relatar la temática amorosa desde el final, una vez que ya habían luchado contra viento y marea y vieron que era imposible seguir alargando la agonía de la pareja. Taberna ha destacado sobre la obra que le interesaba principalmente porque «la historia comienza cuando la pareja protagonista está rompiendo… Y está esa facilidad de tapar historias con otras, de no atreverse a vivir el dolor… El dolor del duelo en el amor se vive peor que en otras relaciones. Por ejemplo, el duelo ante la muerte de un ser querido, por muy doloroso que sea, nos atrevemos a vivirlo y se esconde menos, y sin embargo, el duelo de pareja se tapa, como que no existe… y eso deja herida».

También ha querido indicar el enfoque desde el que le gustaría tratar la novela, uno que «reflexione sobre el amor, sobre su importancia y sobre cómo estamos banalizándolo en la sociedad contemporánea. Hay una banalización del amor y estamos perdiendo todos con eso. Incluso el rencor que aparece en la mayor parte de los casos en los finales de las parejas nos hiere y no nos permite apreciar algo que es milagroso: que has amado y has sido amada. Porque si eso ocurre, es la poesía más pura y aunque se termine, no deberíamos quedarnos con ese final, que es inevitable además». Para la directora la tesis principal del largometraje debe ser «que el amor existe, el amor se acaba y no hay culpables», haciendo reflexionar al espectador sobre ello.

Por suerte se entendió perfectamente con el autor (Isaac Rosa), ya que es un fiel seguidor del trabajo de Helena Taberna. Por ahora todavía se encuentra en el proceso de búsqueda de financiación, junto con una ayuda del Gobierno de Navarra que ya dispone, para poder realizar el proyecto el otoño siguiente si la pandemia lo permite. Junto a ella se encuentra la guionista Virginia Yagüe, quien ha participado en series como «Amar en tiempos revueltos» o «La señora», que se encargará de adaptar la novela al cine. Ambas se conocen ya de CIMA, dónde Yagüe ejerció la presidencia de la asociación del 2015 al 2018 cuándo fue sustituida por Cristina Andreu («Brumal») y ella pasó a ocupar la vicepresidencia.

Taberna siempre ha dado protagonismo a personajes femeninos como en «Yoyes», basada en la etarra Dolores González Catarain, una de las primeras integrantes con peso real en la organización terrorista, o «Extranjeras», donde se muestra la cara de un Madrid diferente a través de un grupo de mujeres inmigrantes. Por ello ha defendido que se debe aumentar el número de directoras en España con un aumento al 50 % en las ayudas ICAA (Instituto de la cinematografía y de las Artes Audiovisuales) que actualmente está en un 35 % para ellas. Cree que sería algo positivo como «ya se hizo en Suecia y gracias al trabajo de administraciones públicas, se ha conseguido que el número de cineastas mujeres aumente», pese a que considera que se va por buen camino.