Los demócratas y la mayoría de sus compañeros de bancada republicanos se unieron para aprobar el viernes pasado la expulsión del Congreso de Estados Unidos de George Santos, un político conservador, pero también gay e hijo de inmigrantes, que habría inventado la mayor parte de su biografía oficial y malversado fondos de sus campañas. No habían pasado 24 horas cuando HBO anunció que había adquirido los derechos del libro que le dedicó Mark Chiusano, lanzado hace menos de una semana. Mike Makowsky («Bad Education») se ocupa ya del guión.

Tras el proyecto está Frank Rich, conocido como productor ejecutivo para HBO de la serie de sátira política «Veep» y de la no menos exitosa «Succession», y la materia prima es el libro de Chiusano «The Fabulist: The Lying, Hustling, Grifting, Stealing, and Very American Legend of George Santos» (El Fabulista: La leyenda mentirosa, estafadora, fraudulenta, ladrona, y muy americana de George Santos», contó en primicia Deadline.

El anuncio de la película coincide con la expulsión dramática de Santos del Congreso, un evento que puso fin a su carrera y fue impulsado por acusaciones de violaciones éticas. Los cargos incluyen el mal uso de fondos de donantes en servicios de suscripción eróticos como OnlyFans y tratamientos cosméticos como el Botox. A pesar de negar vehementemente las acusaciones, Santos jura luchar, estableciendo el escenario para una batalla legal de larga duración.

La caída de Santos alcanzó su clímax cuando se convirtió en el sexto miembro de la Cámara de Representantes en ser expulsado, con una abrumadora mayoría de 311 votos a favor de su destitución. El movimiento sin precedentes se produce en medio de 23 cargos graves, que van desde fraude telefónico hasta robo de identidad, pintando el retrato de un congresista inmerso en una red de engaños, mentiras y estafas, tanto en Estados Unidos como en Brasil, donde su familia y él mismo fueron activos defensores de Bolsonaro, pese a su homofobia. De su estancia allí se reportaron denuncias por cheques sin fondos, mientras él se divertía travestido en «drag queen» y gastaba miles de dólares (ajenos) en el juego. En resumidas cuentas, Makowsky no va tener problemas para acumular elementos dramáticamente relevantes a su guión.

Antes de su caída política, Santos, republicano de 34 años con raíces en Queens y ascendencia brasileña, ya había levantado sospechas con una serie de revelaciones sobre su pasado fabricado. Desde identidades inconsistentes hasta reclamaciones académicas y profesionales dudosas, la narrativa de Santos parecía desmoronarse con cada revelación. Hizo falsas afirmaciones de ser un «judío-latino», atribuyó la muerte de su madre a secuelas del 11-S, presumió de logros académicos ficticios y experiencias laborales desmentidas en Wall Street. Pero todas estas fabricaciones de Santos fueron suficientes para convencer a los electores de Long Island y Queens.

La expulsión de George Santos del Congreso es un caso sin precedentes. El político es el primer miembro de la Cámara de Representantes que es expulsado por acusaciones de fraude y falsedad. El caso de Santos también es un reflejo de la creciente polarización política en Estados Unidos y un paradigma del concepto trumpista de «realidad alternativa». El político fue elegido con el apoyo de los conservadores republicanos, que a menudo son tolerantes con las mentiras y la desinformación.