El actor Ryan O’Neal, recordado por su papel en «Love Story», un drama romántico de los setenta que le valió la nominación al Oscar a Mejor Actor en 1971, ha muerto este viernes 8 de diciembre en Los Angeles a los 82 años. Así lo ha confirmado su hijo Patric a través de su cuenta de Instagram, a través de un duro mensaje de despedida. «Este es el mensaje más difícil que he tenido que escribir nunca, pero allá voy», comienza la publicación. «Mi padre ha fallecido hoy en paz, con su querido equipo a su lado apoyándole y queriéndole como él nos quería a nosotros».

O’Neal había nacido en 1941 en Los Ángeles, California, en el seno de una familia dedicada al mundo del espectáculo: su padre era el guionista de origen irlandés Charles O’Neal y su madre, la actriz Patricia Callaghan. Antes de lanzarse al mundo de la interpretación, Ryan O’Neal tuvo una prometedora carrera como boxeador, con una estadística de 18 victorias, 4 derrotas y 13 nocauts.

El intérprete, que durante muchos años fue pareja de la actriz Farrah Fawcett, con quien protagonizó innumerables polémicas, fue diagnosticado de cáncer de próstata en 2012. O’Neil trabajó el películas como «Luna de papel» (junto a su hija Tatum, también actriz, quien fue nominada al Oscar por este trabajo), «Dos hombres contra el Oeste», «¿Qué me pasa doctor» o «Barry Lyndon», de Stanley Kubrick, y se convirtió en uno de los intérpretes más célebres de los setenta. Otas películas suyas son «Un puente lejano», «Algo más que colegas», «El cielo se equivocó», «Historia de Oliver» (secuela de «Love Story»), «Los hombres duros no bailan», «Nickelodeon (Así empezó Hollywood)» o «Driver».

«Mi padre siempre ha sido mi héroe. Lo admiraba y siempre fue más grande que la vida», continúa el escrito que le ha dedicado su hijo Patrick en Instagram. «Cuando nací en 1967, él ya era una estrella de la televisión en «Peyton Place, la caldera del diablo». Es una leyenda de Hollywood».