Actriz, directora teatral, humorista o presentadora, llevaba cuatro años luchando contra un cáncer linfático

La actriz Rosa María Sardá ha fallecido en Barcelona este jueves 11 de junio a los 78 años. Sardá luchaba contra un cáncer linfático que le habían diagnosticado en 2014. «El cáncer es invencible, no es una lucha, es una cuestión de que los que se ocupan tengan más o menos tino al programar unas ciertas medicaciones o lo que sea, pero no se trata de un match de a ver quién gana, porque el cáncer siempre gana», dijo, entrevistada por el periodista Jordi Évole.

La actriz Rosa María Sardá ha fallecido en Barcelona este jueves 11 de junio a los 78 años. Sardá luchaba contra un cáncer linfático que le habían diagnosticado en 2014. «El cáncer es invencible, no es una lucha, es una cuestión de que los que se ocupan tengan más o menos tino al programar unas ciertas medicaciones o lo que sea, pero no se trata de un match de a ver quién gana, porque el cáncer siempre gana», dijo, entrevistada por el periodista Jordi Évole.

Rosa Mª Sardá nació en Barcelona en 1941, Vinculada a la escena desde su infancia, se especializó en el género de la comedia y obtuvo su primer gran éxito en 1969 con «Aquell atractiu que es diu el Knack o qui no te grapa no engrapa». También ha interpretado obras teatrales de Becket, O’Casey, Genet, Bretch, Sagarra, Terenci Moix o Benet y Jornet.

Al aparecer en los seriales televisivos «Festa amb Maria Rosa» y «Les nits de la tieta Rosa» o en los programas «¡Ahí te quiero ver!», «Per molts anys!» y «¡Olé tus vídeos!», incrementó su popularidad, complementada con diversas interpretaciones cinematográficas en papeles esencialmente cómicos: «El vicario de OLot» (Ventura. Pons, 1981), «Moros y cristianos» (Luis García Berlanga, 1987), «Ratita, ratita» (Françesc Bellmunt, 1990), «¿Lo sabe el ministro?»(Josep María Forn, 1990), «¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?» (Manuel Gómez Pereira, 1992), premio Goya a la mejor interpretación femenina de reparto, «El cianuro… ¿solo o con leche?» (José Manuel Ganga, 1993), «Alegre ma non troppo» (Fernando Colomo, 1994), «Escenas de una orgía en Formentera» (Françesc Bellmunt, 1995), «El efecto mariposa», (Fernando Colomo, 1995) o «La duquesa roja» (Françesc Betriu, 1996).

Galardonada con el premio de Cinematografía de la Generalitat de Catalunya por su interpretación de índole dramática en «La fiebre del oro» (Gonzalo Herralde, 1992), regresa a su registro habitual, una comicidad cáustica basada en una extraordinaria complicidad con el público, en «Actrices» (Ventura Pons, 1997).

A lo largo de su carrera alterna ambos registros, tanto en sus trabajos cinematográficos con distintos directores –»La niña de tus ojos» (Fernando Trueba, 1998), «Amigo/amado», (1998), «Anita no pierde el tren» (2000) y «Barcelona (un mapa)» (2007), tres títulos de Ventura Pons, «Torrente 2, misión en Marbella» (Santiago Segura, 2001), «Sin vergüenza» (Joaquín Oristrell, 2002), por la que obtuvo de nuevo el Goya a la mejor interpretación femenina de reparto, «El viaje de Carol» (Imanol Uribe, 2001), «El embrujo de Shanghai» (Fernando Trueba, 2002) «A mi madre le gustan las mujeres» (Inés Paris y Daniela Fejerman, 2002), «Te doy mis ojos» (Icíar Bollaín, 2003) o «Rivales» (Fernando Colomo, 2008)- como en sus interpretaciones en teatro (en 2009 es candidata al premio Valle Inclán por su papel de Poncia en «La casa de Bernarda Alba», de García Lorca) y televisión, donde protagonizó, en 2005, la serie «Abuela de verano».

Además, ha sido maestra de ceremonias de los Premios Goya en tres ocasiones, en 1994, 1999 y 2002, y reapareció como presentadora al final de la Gala de 2010. En 2009 recibió la Medalla de Oro de las Bellas Artes y en 2010 el Premio Málaga del Festival de Cine de Málaga. Ademáas, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de España le concedido su Medalla de Oro, la Academia de Cine Catalán el Gaudí de Honor y, por su labor teatral, el Max de Honor de las Artes Escénicas.