El actor Paul D’Amato, un secundario veterano del Hollywood de los 70 y los 80, ha fallecido este pasado 19 de febrero a los 76 años en en su casa de East Brookfield, Massachusetts, víctima de la parálisis supranuclear progresiva, una enfermedad rara del sistema nervioso, que padecía.

Más allá de su carrera cinematográfica, D’Amato dejó huella en la historia del cómic al inspirar al dibujante John Byrne el look de Lobezno en los cómics de los X-Men, especialmente sus épicas patillas y su gesto de enfado perenne. Aunque el canadiense con garras fue creado por Len Wein y Dave Cockrum en 1974, el trabajo de Byrne ha quedado como su imagen más icónica.

Nacido en Worcester (Massachusetts), y atleta además de actor, Paul D’Amato comenzó a trabajar como tramoyista a los 14 años, algo que le animó a dedicarse a la interpretación. Su debut cinematográfico tuvo lugar en 1973 con «Harry el fuerte», la secuela de «Harry el sucio» protagonizada por Clint Eastwood.

En 1976, D’Amato trabajó en «El castañazo», la sátira sobre el mundo del hockey sobre hielo que protagonizó Paul Newman y dirigió George Roy Hill («El golpe»). Su papel de Tim McCracken, uno de los brutísimos jugadores que protagonizan el filme, sigue siendo el más recordado de su carrera. Al año siguiente, intervino en «Juego mortal», otra película sobre hockey en la que trabajó junto a Meryl Streep.

Durante los años posteriores, el actor tuvo pequeños papeles en filmes como «El cielo puede esperar» (con Warren Beatty), la oscarizada «El cazador» y «La puerta del cielo» (estas dos últimas, dirigidas por Michael Cimino), además de en la serie «El hombre de los seis millones de dólares».

La carrera de Paul D’Amato se volvió mucho más intermitente con los años, ya que el actor se centró en su faceta deportiva. Aun así, durante los 80 trabajó en filmes como «Sospechoso» (con Cher y Dennis Quaid) y el thriller de culto «FX: Efectos mortales». Durante sus últimos años en activo, se le pudo ver en series como «Ley y Orden».