La actriz italiana Lea Massari, conocida por sus papeles en la películas como «La aventura», de Michelangelo Antonioni, y «El soplo al corazón», de Louis Malle, ha fallecido el 23 de junio en Roma a los 91 años.

Lea Massari, que formó parte del reparto de numerosas películas conocidas de las décadas de 1960 y 1970, trabajó tanto en su país natal, Italia, como en Francia. Cómoda en el registro dramático, fue dirigida por cineastas de primer nivel, desde Sergio Leone hasta Claude Sautet, pasando por Francesco Rosi y el español Carlos Saura.

Actriz de interpretación expresiva y matizada, compartió la escena con actores como Yves Montand, Jean Paul Belmondo, Gian Maria Volonté, Mel Ferrer y Anthony Perkins, aceptando con facilidad papeles secundarios siempre que el proyecto le pareciera de calidad.

Su nombre real era Anna Maria Massetani, pero a los 22 años lo cambió por Lea Massari, tras el fallecimiento de su pareja, Leo. Estudió arquitectura en Suiza y se convierte en la asistente del decorador Piero Gherardi. Fue descubierta por Mario Monicelli mientras trabajaba en el rodaje de una de sus películas y le ofreció un personaje femenino en «Sangre en el Sol» (1956).

A pesar de su falta de formación como actriz, Lea Massari mostró un gran talento para papeles dramáticos. Es llamada por directores italianos como Mauro Bolognini, Dino Risi («Una vida difícil», 1961), Sergio Leone («El Coloso de Rodas», 1961), pero es el papel de Anna, la joven desaparecida de «La aventura» (1960) de Michelangelo Antonioni el que la consagra definitivamente. El español Carlos Saura la llama para el personaje femenino de «Llanto por un bandido» (1964). En 1968 el también español Mario Camus la convierte en la protagonista de «Volver a vivir».

Pronto Lea Massari comienza a trabajar en Francia convirtiédose en un icono de la modernidad. Para su primera película francesa, «La muerte no deserta», de Alain Cavalier (1964), trabaja junto a Alain Delon. Desde 1970 lo hará de forma habitual, pasando a ser conocida como la más francesa de las actrices italianas. Combina sus trabajos en Francia e Italia trabajando bajo la dirección de Claude Sautet («Las cosas de la vida», 1970), Louis Malle («El soplo al corazón», 1971, que provocó un escándalo al dar vida a una madre incestuosa, o con su compatriota Valerio Zurlini «El profesor» (1972). Entre sus películas destacan «Una vida difícil» (1971) junto a Alberto Sordi, «La primera noche de la quietud», «Allonsanfan», de los hermanos Taviani (1973), «Las manos sobre la ciudad» (1974), «Miedo en la ciudad» (1975), de Henri Verneuil, «Violetta et François» (1977), «Cristo se paró en Éboli» (1978), de Francesco Rossi o «El perro», del español Antonio Isasi-Isasmendi (1979).

Massari también cultivaba su pasión por el teatro, donde debutó en 1960 en » Dos en el columpio» de Willian Gibson, dirigida por Arnoldo Foà. La actriz también había actuado en «Rugantino» de Pietro Garinei y Sandro Giovannini (1962), quien le confió el papel de la debutante Rosetta junto a Nino Manfredi, Aldo Fabrizi y Bice Valori; en » El círculo de tiza caucasiano» de Bertolt Brecht, dirigida por Luigi Squarzina (1974); y en «Sarah Barnum» de John Murrell, dirigida por Georges Wilson (1981).

En televisión, Massari había interpretado a la Monja de Monza en los dramas «I promessi sposi» (1967), a Agrafena Aleksandrovna en «Los hermanos Karamazov» (1970) y a la protagonista de «Ana Karenina» (1974), todas dirigidas por Sandro Bolchi. Gracias a su interpretación de la heroína de la novela de León Tolstoi, recibió una invitación para formar parte del jurado del Festival de Cine de Cannes en 1975. Para la RAI, en los años sesenta, actuó en diversas adaptaciones de textos teatrales. Su última aparición en la pequeña pantalla se remonta a «Una donna spezzata» (1988) de Marco Leto, basada en la novela de Simone de Beauvoir y escrita por la propia Massari.

Durante más de 30 años, la actriz se retiró de la escena y la vida pública. En la década de 1980, se mudó a Cerdeña con su esposo Carlo Bianchini, excomandante de Alitalia, con quien se casó en 1963 y de quien se separó en 2004. Massari apoyó entonces diversas campañas por los derechos de los animales y, en 1994, tras una crisis financiera, subastó sus joyas.