Ha fallecido Antonio Cardenal, gran productor del cine español, responsable de títulos como «Bwana», «El maestro de esgrima», «Bwana», «Adios princesa», «Corazón loco», «99.9», «Luna negra», «La carta esférica», «La herencia Valdemar» o «Alatriste», que llegó a ser la producción más cara del cine español.
El escritor Arturo Pérez Reverte le ha calificado más que como un gran amigo, como «mi hermano»: «En su ingenio, su sentido del humor, su bondad, su lealtad inquebrantable y su forma epicúrea de ver la vida como un lugar donde, ya que venimos a estar sólo un rato, debemos procurar que, al menos, ese rato sea lo más divertido posible. Es, posiblemente, el hombre con más talento que conocí en mi vida. Su cuñado el actor Fernando Sancho lo vinculó desde jovencito al cine, y no ha parado de trabajar en eso desde entonces; pero consigue que cualquiera que se toma una copa con él –experiencia que marca para siempre– llegue a pensar que no ha dado golpe en s «La novena puerta», u vida. Todo parece importarle un pito, y más desde que se retiró de las pantallas. Allí donde está suenan sus carcajadas, como riéndose del mundo y de cuanto contiene. Es alto, feo y tiene un ojo a la virulé, pero las mujeres lo adoran y los hombres se disputan su compañía. En su juventud tuvo novias famosas y espectaculares, y luego un amor triste –lo único triste en su vida– por una mujer bellísima que lo marcó para siempre, y cuya muerte hizo que no se haya casado jamás. Ama el cine y el fútbol, por ese orden. Y por encima de ambos, ama a sus amigos».
Su trayectoria se inicio en Televisión Española, en «Estudio abierto», pasansando después por multitud de programas, entre ellos la mítica «Revista de cin» de Alfonso Eduardo, de la que fue durante un tiempo su productor ejecutivo. Trabajó en los departamentos de publicidad de la 20 th. Centiry Fox y la Warner Bros en España, a él se deben, entre muchos otros, los espectaculares lanzamientos de «Tiburón», «Grease», «Jesucristo Superstar» o «La guerra de las galaxias», para crear después su propia agencia e publicidad, «Clave 2», que compaginó con la producción de películas, tras crear la productora Origen. Hizo veinte películas, los nombres de cuyos directores y actores son también una nómina viva del cine español de ese tiempo: Imanol Uribe, Agustín Díaz-Yanes, Pedro Olea, Enrique Urbizu, Alfredo Landa, Sancho Gracia, Jose Coronado, Carmelo Gómez o Aitana Sánchez-Gijón entre otros muchos.
Pérez Reverte ha asegurado que «en su vida profesional, Antonio consiguió, aparte de Goyas para sus películas –uno lo tuvimos juntos por «El maestro de esgrima»–, hazañas que parecían imposibles en el cine español. Siempre fue un productor de verdad, de los que arriesgaban su dinero en vez de vivir a costa de dinero ajeno, como hace la mayor parte de la industria cinematográfica en España. Como productor contrató a Roman Polanski para llevar al cine con Johnny Depp «El club Dumas», que se llamó «La novena puerta», y logró que Viggo Mortensen protagonizara «Alatriste»: dos películas enormes como nunca antes había levantado un productor español. Con ellas hizo un taquillazo espectacular; pero con la segunda logró también –cocina interna de productores– ser el único que se la ha endiñado por detrás a Paolo Vasile, el capo de Telecinco. Y cuando durante una cena le pregunté a Paolo por qué no se vengaba, siendo como es un tipo duro, el italiano respondió: «Porque Antonio es una buena persona». Lo que, dicho por semejante tiburón, dice mucho y bien de ambos».
Pero por encima de sus grandes logros profesionales, Antonio Cardenal era sobre todo una persona entrañable. Una persona que siempre rehuyó lisonjas y galardones y muy amigo de sus amigos. Descanse en paz.












