No hace ni dos semanas que el actor vasco Groka Otxoa («Machos Alfa», «Pagafantas») estrenaba «Ni contigo ni sin mi» y ya está de vuelta en el plató para una nueva comedia coral. Madrid es desde este lunes el escenario principal del rodaje de «Hasta que los niños nos separen», otra comedia familiar que promete abordar con ironía y ternura las contradicciones de la infancia frente a la estabilidad conyugal. La producción, a cargo de Beta Fiction Spain, ha reunido a un elenco intergeneracional que combina rostros consolidados de la comedia con dos jóvenes actrices que debutan en la gran pantalla. Gorka Otxoa y Marián Álvarez encabezan el reparto adulto, mientras que Alejandra Saiz y Ana Laso asumen los papeles centrales de dos hermanas cuyas travesuras desatarán el caos en el seno de un matrimonio aparentemente feliz.

La premisa de la película se construye sobre una observación tan aguda como disparatada: Dos hermanas antagónicas unirán fuerzas para conseguir que sus padres se divorcien. Lola, de once años, cree haber descubierto la clave del éxito infantil en su colegio. Sus compañeros más consentidos comparten un rasgo común: sus padres están separados. Desde que sus progenitores tomaron caminos distintos, estos amigos han obtenido todos los caprichos imaginables, como si la culpa paterna se tradujera directamente en regalos y privilegios. Lola, en cambio, sufre una desgracia mayúscula: sus padres se empeñan en mantenerse felizmente casados y, para colmo, en negarle sistemáticamente todo lo que pide. La situación se vuelve insoportable cuando su cantante favorita anuncia un concierto exclusivo y todos sus amigos logran entradas VIP, mientras ella se queda sin opciones. Es entonces cuando Lola decide que ha llegado el momento de tomar cartas en el asunto.

Con la complicidad de su hermana mayor, Claudia, y el apoyo de sus compañeros de colegio, la pequeña protagonista orquesta un plan que considera infalible: sembrar la discordia entre sus padres hasta conseguir la ansiada separación. La lógica infantil que guía sus pasos es impecable en su simplicidad: si sus amigos obtienen todo lo que quieren porque sus padres están divorciados, entonces la solución para ella es la misma. El problema es que sus padres forman un matrimonio que parece indestructible, y hacerlos zozobrar requerirá un esfuerzo de ingeniería familiar que los propios adultos tardarán en comprender.

La directora Juana Macías, conocida por su habilidad para retratar las complejidades de las relaciones humanas con un tono ligero pero certero, ha encontrado en este proyecto un terreno fértil para explorar la mirada infantil sobre las dinámicas adultas. «Lo que más me gustó de este proyecto es que es una película familiar contada desde el punto de vista de los niños», ha declarado la realizadora durante el inicio del rodaje. «Una mirada con un punto irónico pero también ingenuo, que combina aventura, enredo, ternura y sorpresas». La directora ha destacado también la calidad del reparto, especialmente en lo que respecta a los más jóvenes. «El casting infantil es increíble y muy divertido», ha asegurado, para añadir que, en el apartado adulto, ha encontrado en Gorka Otxoa y Marián Álvarez «el descubrimiento de una pareja que no solo tiene comedia sino mucha verdad».

La película se rueda en plena canícula en diferentes localizaciones de la capital. Junto a los protagonistas principales, el reparto se completa con actrices veteranas como María Jesús Hoyos y Miguel Rellán, que aportan su oficio a una comedia de enredo que aspira a conectar con el público familiar sin renunciar a una cierta complejidad emocional.

La producción corre a cargo de Niños Divorciados AIE y Beta Fiction Spain, con la participación de Movistar Plus y RTVE, y cuenta con la financiación del ICAA y Crea SGR. La distribución internacional correrá a cargo de Film Factory.