“Gema, una sesión de espiritismo musical” es un espectáculo entretenido, sencillo, y con una importante dosis de misterio. Lo interpreta Delfina Braun, autora también del texto junto a Juan Ignacio Donalicio, actriz que realiza sobre las tablas un gran esfuerzo por agradar, habla y habla, y canta maravillosamente temas de Donna Summer, Christina Aguilera o Edith Piaff, que se entremezclan con los fantasmas, con esos espíritus llenos de música que entrecruzan invisiblemente el espectáculo para reconducirlo a recovecos barrocos iluminados por velas inquietantes. Gema es una mujer con el alma dolorida que viene como de la música y se adentra en unas tinieblas amables pobladas de espíritus. Ella busca a su padre, que un lejano día se marchó de casa, lo que la llenó de dolor. Aquel viejo truco de ir a por tabaco y no regresar nunca. Debía ser la época del Ducados. Recientemente, en otro teatro, la protagonista de la obra “Las pequeñas mudanzas”, de Vanessa Espín, también buscaba a su padre, huido de casa, entre frigoríficos de la sección de electrodomésticos de El Corte Inglés.
Pero “Gema…”, decíamos. Delfina Braun tiene encanto interpretativo, capacidad de comunicación y una extraordinaria voz. Una voz dulce para cantar, que ella llena de sentimiento. El texto está rizado con algunas frases destacadas. “Yo soy una médium que sintoniza con la Frecuencia Modulada de la otra vida y la reproduce”; “para mí la muerte es un agobio total, toda la Eternidad por delante para pensar lo que hiciste bien y lo que hiciste mal”; “estoy empezando a enfrentarme a este océano sin panorama de tierra firme”. Gema contactó por primera vez con los espíritus el día que se marchó su padre. Pero los fantasmas no le hablan.: le cantan. Y a veces hay interferencias. Edith Piaff, por ejemplo, habita dentro de su frigorífico, y cuando ella lo abre escucha aquello de “Non, rien de rien”.
Y en este plan. “Gema…” se representa en el madrileño Teatro Lara después de una gira por España y de su estancia en otros teatros de Madrid. El público de la tarde del estreno en el Lara aplaudió prolongadamente. La médium había convocado a fantasmas llenos de canciones. Así da gusto.













