Figura clave del «cinema nuovo» de su país, firmó titulos clave del cine latinoamericano como «Vidas secas» o «Río 40 grados»

El pasado sábado 21 de abril moría el director y productor brasileño Nelson Pereira dos Santos a los 89 años. El cineasta había estado luchando contra el cáncer hepático durante la última etapa de su vida. Entre sus películas más destacables, figuran «Rio 40 graus», «Vidas secas», «El justiciero», «Cinema de lágrimas» y «Brasília 18%», su última producción centrada en la corrupción política de su país.

Nació en Sao Paulo en 1928, en el seno de una familia humilde. A pesar de haber estudiado Derecho, tras terminar la carrera se formó como cineasta en París. A su vuelta a Río de Janeiro, Pereira puso en práctica todo lo aprendido, descubrimiento una nueva «geografía urbana» filmada en las calles y las favelas, algo nunca visto en las pantallas de cine. De esta forma contribuyó con la Cinema Novo, corriente que surgió a fines de los años 50 y comienzo de los 60 y que bebía del Neorrealismo italiano. Uno de los rasgos más característicos de su cine era la cámara en mano.

Con su película «Vidas secas», basada en la novela de Graciliano Ramos, participó en el Festival de Cannes de 1964, donde fue premiada. Otras películas que caben destacar en su filmografía son: «Juventude», «Rio 40 Graus», «Rio Zona Norte», «Mandacaru Vermelho», «El justiciero», «Hambre de amor», «Tenda dos Milagres» y «Na Estrada da Vida», entre otras.

Su desaparición impactó a toda la profesión y a los cinéfilos brasileños. «Nelson no sentía mayor atracción por las teorías cinematográficas, para él prevalecía la práctica. Filmar con él era como embarcarse en un carrusel de alegría y creatividad», escribió Ana Maria Magalhaes, la actriz que interpretó «Como era gostoso o meu frances», y fue su pareja durante un tiempo.

Nelson Pereira dos Santos ha sido uno de los máximos referentes del nuevo cine brasileño y figura clave del cine latinoamericano. Además, en 2006 fue el primer cineasta en ingresar en la Academia Brasileña de Letras, debido a su afición por las adaptaciones literarias de autores como Graciliano Ramos o Joao Guimarães Rosa.