La directora de Orihuela Elena López-Riera, con un contrastado currículum en festivales con sus tres cortos: “Pueblo” (2015), proyectada en la Quincena de los Realizadores de Cannes, “Las vísceras” (2016) estrenada en Locarno, y “Los que desean”, estrenado en la sección Wavelengths del Festival de Toronto y reconocido con el Leopardo de Oro al mejor cortometraje en Locarno.

La también guionista se encuentra ahora en pleno montaje del que será su debut en el largometraje, “El agua”, protagonizado por un elenco en el que se combinan las actrices Nieves de Medina y Bárbara Lennie y actores no profesionales de Orihuela, sello habitual en el cine de López-Riera. “Como en mis cortos, en la película han participado mis amigos, mis vecinos y mi familia, ya que es una de las razones importantes por las que siempre ruedo allí: tener una excusa para poder ver y pasar más tiempo con la gente que quiero”, explica la directora.

Es verano y la amenaza de un fuerte temporal se cierne sobre un pueblo del Levante español. Ana tiene 17 años y ha crecido bajo la sombra de su madre, que desapareció en la última inundación y que se ha convertido en una leyenda fantasmagórica, en un personaje para las mujeres del pueblo, que repiten que allí el agua está siempre mezclada con la muerte. En esta atmósfera eléctrica previa a la tormenta, Ana conoce a Jose, su primer amor.

Su ópera prima explora una leyenda regional según la cual, algunas mujeres del lugar están predestinadas a morir en cada riada. “Orihuela está atravesado por uno de los ríos más contaminados de Europa, el Segura. Me crie junto a mi madre, mi abuela y mis tías, rodeada de mujeres que se dedicaban a contar toda clase de historias para hacer más llevaderas las asfixiantes y larguísimas tardes de calor. Relatos que casi siempre tenían un origen real (basados en sucesos, en secretos que corrían de vecina en vecina o en historias de familia), pero que iban cambiando con cada nueva versión, hasta convertirse en algunos casos en auténticos relatos fantásticos. Seguramente es por esto por lo que un día decidí hacer películas. Para poder participar, a mi manera, de este relato popular y colectivo que no distingue la historia de la poesía».

Elena comparte que fue su abuela la que le dio a conocer este mito y la que le transmitió la pasión de contar historias y la que le ha provocado ese interés en “relatos, pensamientos, canciones y recuerdos que van pasando de generación a generación”.

La posproducción está prevista que finalice a finales de 2021 o a principios de 2022. “El agua” será distribuida por la plataforma Filmin en cines españoles. “Estoy muy feliz porque me gusta mucho el trabajo de distribución online que han ido realizando y espero que el estreno de mi primera película se traduzca en un buen trabajo en salas. Confío, sobre todo, en que la gente vaya al cine, porque está siendo cada vez más duro dar salida a las películas en la gran pantalla”, desea López-Riera.

La cineasta espera no dejar nunca el formato del cortometraje, “porque son películas igualmente, cada una con una ambición, una amplitud y un esfuerzo diferentes”. En la actualidad, se encuentra inmersa en el montaje de su largometraje y reconoce que está siendo un proceso duro, por cuanto es el momento de encuentro consigo misma y con el material que ha rodado. Su premier en algún festival no es algo que ahora le ronde la cabeza: “Me suena un poco lejos y me da mal fario pensar en eso. Lo que quiero es que la película sea, digna, sobre todo para la gente que aparece en ella, que la gente de mi pueblo se sienta representada. Si después podemos estrenar en un festival que trate bien la película, mejor, pero en este momento, lo que toca es trabajar y no tanto pensar en qué pasara después”, dice.