Desde hace meses se venía hablando de una tercera y tardía entrega de «Gremlins», un díptico de dos de las películas más representativas del Hollywood de los 80, con dirección de Joe Dante y producción de Steven Spielberg. De cara a esta tercera entrega, Warner Bros. ha conseguido el visto bueno de Steven Spielberg para revivir la saga, que dirigirá Chris Columbus, y no Joe Dante, artífice de,las dos anteriores, y con guion de los directores de «Destino final: Lazos de sangre», Zach Lipovsky y Adam B. Stein.

La tercera película de las criaturas más gamberras del cine de los ochenta llegará a los cines el 19 de noviembre de 2027, según ha anunciado de forma oficial Warner Bros. durante una llamada del CEO David Zaslav a los inversores para comunicarles los planes de futuro inmediato del estudio, por lo que su rodae debería iniciarse de inmediato.

La ausencia de Joe Dante, que lleva 11 años sin dirigir un largometraje, con «Enterrando a la ex» (2014) como su última película hasta la fecha, inquieta, porque n se sabe si él ha sido quién ha renunciado o ha sido una imposición de Spielberg y la Warner. Al menos, contar con Columbus al frente supone una mínima garantía para conservar el espíritu original y su particular mezcla de humor negro, terror y fantasía que en 1984 llevó a la creación de una nueva calificación por edades en EE UU, la popular PG-13.

El guion de la película corre a cargo de Zach Lipovsky y Adam B. Stein, directores de «Destino final: Lazos de sangre». Durante décadas, encontrar un libreto a la altura de una nueva continuación tras el cambio de tercio que supuso la radical «Gremlins 2: La nueva generación» (1990) siempre ha sido el gran escollo que ha impedido concebir una nueva secuela, así que genera una gran curiosidad cómo han conseguido convencer a Spielberg.

De lo que nada se sabe es de su posible protagonista. El de las dos anteriores entregas era un adolescente Zach Galligan, ahora ya un adulto hecho y derecho. No se sabe si se le recuperará para situar «Gremlins 3» en la actualidad, o permacerá en los ochenta para mostrar a estos pacíficos animalitos que con el agua se transforman en terribles gamberros, en cuyo caso habría que buscar a un nuevo protagonista.