EL ACTOR, CUYOS RESTOS HAN SIDO INCINERADOS ESTE SÁBADO, ES RECORDADO POR TODOS COMO UN GRAN TIPO

El mundo del cine ha despedido este sábado a Juan Luis Galiardo, cuyos restos han sido incinerados en Madrid en el Tanatorio de la M-30. Durante toda la mañana de este sábado han desfilado por allí familiares, amigos y compañeros de profesión que han recordado la alegría y vitalidad de un gigante de la interpretación empeñado en ser un buen tipo.

Tanto la Casa Real como el ministro de Cultura, José Ignacio Wert, y el secretario de Estado de Cultura, José María Lasalle, han querido mostrar su apoyo a la familia en estos momentos enviando mensajes de condolencia. Por su parte, el líder socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, ha enviado a través de Twitter un abrazo a la familia, y ha calificado a Galiardo de actor «irrepetible».
El actor ha muerto con las botas puestas, subido a las tablas con «El avaro» y grabando para televisión la serie «Gran Hotel». En un comunicado, la familia ha agradecido las muestras de cariño recibidas en los últimos días y ha rogado a amigos y periodistas que se respete esa petición de intimidad.
Numerosos amigos y compañeros de profesión han recordado si figura a la par que le daban un último adiós en el tanatorio. «Nos enseñó que le vida y la profesión son intensidad y pasión. Ha sido un actor felino, un gran león que interpretaba a dentelladas pero que supo borrar las huellas de lo malo y que al final nos ha dado una lección, otra más, huyendo de la desgracia» ha dicho Juan Echanove.
Para Imanol Arias «era tacaño con lo malo y generoso cono bueno», recordando como Galiardo había cumplido una vez más con su máxima de no exhibir jamás el dolor ni las miserias, ni en el momento de ajustar cuentas con la parca. «Como él decía y ha cumplido, lo mejor es que las desgracias te pillen trabajando y que nadie se entere».
«Se ha dedicado a los demás más que sí mismo», ha apostillado Jesús Bonilla, que dirigió a Galiardo en «El oro de Moscú» y en «La daga de Rasputín».
Santiago Segura ha lamentado desde Nueva York la pérdida de «un gigante y un espectacular artista. Ha caído un roble, un titán de la interpretación, el Mastroiani español, un buen amigo y una impredecible persona». Álex de la Iglesia, que le dirigió en su última película, «La chispa de la vida» ha reflexionado que «Galiardo sobre todo era muy generoso, algo que escasea; te daría la vida si se la pidieras. Parece que de tanto dar ya no le quedaba más».
El director José Luis Cuerda Cuerda, que trabajó con Galiardo en la película «Así en el cielo como en la tierra», donde tenía una «parrafada muy larga», ha señalado que se veía con el actor «más en la vida civil que en la profesional» y que él tenía el «talento metido en los cajones. En cuanto abría los cajones, el talento salía zumbando. Era una lagartija con la cabeza. Es uno de los actores que han hecho que el cine español sea muchísimo mejor de lo que dicen aquellos que no van a ver cine español».
A lo largo de la mañana ha sido constante el desfile de compañeros que han querido dar su último adiós al actor. Por el tanatorio de la M 30 de Madrid han pasado también el presidente de los productores españoles, Pedro Pérez; el productor Enrique Cerezo, el director Gerardo Vera y muchos otros actores como Manuel Zarzo, Joaquín Kremel, Alberto Closas Jr. y Tina Sáinz, entre otros.