El director argentino Pablo Aguero ha presentado en la competición del 68 Festival de Cine de San Sebastián «Akelarre», un drama histórico ambientado a comienzos del siglo XVII y basado en hechos reales, que utiliza para traspasar el tiempo y que sirva como parábola para la sociedad del siglo XXI.

Por Boquerini

Con un reparto integrado por Álex Brendemühl, Amaia Aberasturi, Garazi Urkola, Irati Saez de Urabain, Jone Laspiur, Lorea Ibarra, Yune Nogueiras, el argentino Daniel Fanego, Asier Oruesagasti, Iñigo de la Iglesia, Elena Úriz y Daniel Chamorro, la acción se sitúa en una pequeña aldea del País Vasco, en 1609. Los hombres de la región se han ido lejos a pesaar y tardarán en regresar hasta la próxima luna llena. Amaia, 20 años, participa por primera vez a una fiesta en el bosque, por la noche, con otras chicas de la aldea. Al amanecer son arrestadas. El juez de Lancre, encomendado por el Rey para purificar la región, las acusa de brujería. Convencido de haber encontrado en éste su mejor caso, decide hacer lo necesario para que confiesen lo que saben sobre el akelarre, esa ceremonia mágica durante la cual supuestamente el Diablo inicia a sus servidoras y se aparea con ellas. Amaia empieza ofreciendo resistencia al juez antes de entrar poco a poco en su juego. Indómita y astuta, toma progresivamente las riendas de un duelo cada vez más íntimo al término del cual, el mismo de Lancre, víctima de sus propios fantasmas, verá zozobrar su razón…

La historia se enmarca en los acontecimientos ocurridos a comienzos del siglo XVII, entre el sur de Francia y el norte de España, cuando la Inquisición realizó la mayor persecución contra mujeres que eran consideradas brujas. Agüero tenía ganas de hablar de las cazas de brujas del pasado para hablar de las mujeres de hoy, y tras documentarse en episodios ocurridos en Europa y América: «Es una película sobre el pasado, pero también sobre el presente», asegura el director. “La idea surgió el mismo día que estrene mi película «Salamandra» en el Festival de Cannes de 2008. Descubrí una biblioteca «luciferiana» y pasé una semana encerrado leyendo esos libros misteriosos, muchos de ellos prohibidos. Ahí conocí el concepto metafórico de un Lucifer que, como Prometeo, trae la luz a la humanidad y es maldecido por haber osado abrir esa puerta al conocimiento». Y fue en ese lugar donde se topó con el libro «La bruja», de Jules Michelet, que en el siglo XIX hacía referencia a estas mujeres como figuras libres, rebeldes y oprimidas por el poder patriarcal y monárquico. «Desde allí se ha desprendido toda una red de referencias que fueron tomando mi propia biblioteca, hasta que una nueva revelación me condujo al País Vasco». Tras casi un año de castings en donde miró a más de 800 candidatas, diseño de vestuario, reuniones, ensayos y busca de localizaciones, Agüero ha logrado presentarsu película en Donosti.

Agüero conoce que en 1984 Pedro Olea ya dirigió una película de igual título y argumento muy similar: “La película se basa en otros hechos reales ocurridos en la costa vasca del lado francés y relatadas por el mismo juez en su «Tratado de la Inconstancia de los malos ángeles y demonios» de 1609. En esa región, los hombres partían 6 meses al año para cazar ballenas en Canadá. El juez, enviado por el rey de Francia, descubrió un universo completamente femenino y una libertad de costumbres que interpretó como una influencia demoníaca», dice. Para Agüero “en casi la totalidad de las películas que se han hecho se insinúa, bien que eran las mujeres quienes estaban locas, bien que quizás unas no fueran brujas pero otras sí. Yo busco el punto de vista de aquellas jóvenes que fueron detenidas y acusadas de brujería, que han sido tratadas casi siempre de manera anecdótica, como simples casos de superstición o de chivo expiatorio. Yo busco politizar el tema. Hubo una persecución masiva de toda disidencia de pensamiento, similar a las peores dictaduras, y se encarnizó en particular con las mujeres. Por eso es una película sobre el pasado, pero también sobre el presente».

Acogida con frialdad en el pase para la prensa, la película es irregular. Recrea demasiado los primeros minutos y el akelarre final se lo quita de enmedio demasiado rápido. Lo mejor está en una fotografía muy trabajada y en un reparto muy coral en el que todos los intérpretes están muy bien. Que pena que el guion no esté a la altura.

La película es una coproducción entre España, Francia y Argentina que tiene prevista su estreno en las pantallas españolas el próximo 4 de octubre.