El 61 Festival de Cine de Gijón ha finalizado con la entrega de premios en sus tres secciones oficiales. El de Retueyos es para «De facto», una película que pone todo el peso narrativo en la palabra, que lleva a la pantalla a dos personajes que relatan ante la cámara auténticas atrocidades cometidas. Una película perturbadora y nada convencional, en la que el espectador ha de asumir un papel activo, es la que se lleva el galardón para realizadores con no más de tres largos en su currículo. Dos tiene la realizadora bosnia afincada en Austria Selma Doborac, que es quien está detrás de esta singular y arriesgada propuesta.

También en Retueyos «Blackbird Blackbird Blackberry», de Elene Naveriani se lleva los dos premios de interpretación, para Eka Chavleishvili y Temiko Chinchinadze, además del galardón a la distribución. Se trata de una película georgiana que narra la historia de una mujer que se enamora por vez primera con 48 años y tiene que decidir qué vida quiere vivir a partir de ese momento.

En la sección Albar, centrada en directores ya veteranos, es el rumano Radu Jude, con «No esperes demasiado del fin del mundo», quién se lleva el primer premio, el relato de una responsable de casting que busca protagonista para un vídeo sobre prevención de riesgos laborales, la halla, pero su historia habrá de adaptarse no a la realidad sino a otro relato más complaciente para la empresa. También el argentino Lisandro Alonso, logra el galardón a la distribución para «Eureka», un western que mira hacia a las poblaciones nativas americanas con apabullante belleza y parsimonia. El jurado otorga también un premio especial para «El último verano», de la veterana directora francesa Catherine Breillat. Sorprendentemente el gran favorito, que el realizador coreano Hong Sang Soo se va del FICX sin premio.

En la sección Tierres en Trance, que mira hacia el mundo latinoamericano y español, cuyo premio lo decide el jurado Fipresci, el mejor largo es para la película española «Los restos del pasar», de Luis (Soto) Muñoz y Alfredo Picazo, que viaja a la niñez en los últimos días de vida de su protagonista y que también se hizo con el premio al mejor montaje de una película española. Se otorga también un galardón a la mejor dirección para la argentina María Aparicio por «Las cosas indefinidas», que consigue un segundo premio al ser elegida como la mejor película dirigida por una mujer.

El premio al mejor cortometraje de la sección oficial se lo lleva Neus Ballús, por «Blow!» y la asturiana Celia Viada Caso se hace con una mención especial por su «Gregoria» de la plaza del Fontán. El jurado joven eligió como mejor largo de Retueyos «Matronas», película de la francesa Léa Fehner, con mención especial para «Locals» del sueco Mans Nyman. El cine español tiene galardón, «On the go», de María Gisèle Royo y Julia de Castro, que reciben también la distinción a las mejores directoras de película española. La mención especial es para «Los restos del pasar».

El premio Dama al mejor guion va a parar a manos de Clàudia García de Dios por «Un sol radiant» mientras que el asturiano Samu Fuentes logra una mención especial por «Los últimos pastores». Se hace esta cinta con el galardón al mejor largometraje asturiano. Álex Galán, por «Il Mulín» logra una mención de honor en esa misma categoría, mientras que el premio al mejor corto asturiano es para «Les Praeres»‘, de Iván Menéndez, con mención especial para «Los trazos que quedan de ti», de Lía Lugilde.

Hay otra asturiana que ocupa lugar en el palmarés. Se trata de Elisa Cepedal, que competía en Retueyos, y se lleva el premio Europa joven con ‘El cine, 5’. Enfants Terribles, la sección dedicada al público infantil y juvenil y que se falla por votaciones del público, ha otorgado su premio a «Katak, la pequeña ballena», película canadiense de Chistine Dallaire-Dupont y Nicola Lemay. El Premio del Público es para otro asturiano, José Antonio Quirós, por «El amigo de todos». También el premio Nuevos Realizadores del Principado de Asturias, es para otro asturiano, Diego Flórez por su proyecto «Una luz».