El director Daniel Giménez Cacho ha presentado en la Sección Oficial a concurso del Festival de Málaga «Juana», un thriller que denuncia la violencia patriarcal y la impunidad que rodea a los numerosos casos de feminicidio en México, con un relato que profundiza en la memoria y la tensión política del país.
La acción ed sitúa en Ciudad de México. Juana, de 45 años, es una periodista solitaria que lidia con su monótona existencia trabajando en el periódico Siglo XXI y visitando a su madre senil. Durante más de una década, Juana ha dominado el arte de enterrar sus traumas hasta que un nombre la trae de vuelta, Pedro Núñez, político corrupto y principal sospechoso de una red de pornografía infantil, y los asesinatos de Armando, su novio, y Joaquín, su colega. Esto despierta en Juana una fuerza que creía olvidada. Hará todo lo posible por obtener justicia.
En rueda de prensa junto a su protagonista, la actriz Diana Sedano, que da vida a Juana, y la guionista Emma Beltrán, Giménez Cacho ha destacado el fuerte contenido político de su película, que se adentra en un viaje personal en el que la protagonista se enfrenta no solo a una trama criminal, sino también a las heridas que arrastra desde hace años. «El proyecto nace de la necesidad del director de reflexionar sobre una realidad que atraviesa la sociedad mexicana. En este punto ha reivindicado que la violencia contra las mujeres no puede entenderse únicamente como una suma de casos aislados, sino como una estructura profundamente arraigada en un sistema social y político que durante mucho tiempo ha permitido su normalización». Partiendo de esta premisa, el thriller le ofrecía una herramienta narrativa muy poderosa para explorar esa realidad desde el punto de vista emocional del personaje principal; «A través de la tensión propia del género, la película busca acercar al espectador a un contexto donde la violencia se ha vuelto parte del paisaje cotidiano y donde la búsqueda de justicia se enfrenta a enormes obstáculos».
Por su parte, la guionista Emma Beltrán ha explicado que el guion se ha desarrollado a partir de una investigación sobre los mecanismos de poder que sostienen esa impunidad. «En ese proceso, el equipo quiso construir una historia que mostrase cómo la violencia patriarcal atraviesa distintos ámbitos de la vida pública, desde la política hasta los medios de comunicación, afectando directamente a quienes intentan denunciarla».
Desde el punto de vista de su protagonista Diana Sedano, Juana -un personaje con alta complejidad emocional- «es una mujer que ha aprendido a vivir con el peso de un pasado que nunca ha terminado de resolverse, y que a lo largo de la película se ve obligada a enfrentarse a recuerdos y decisiones que habían permanecido enterrados». Y ha añadido: «Asimismo, ha relatado que el viaje del personaje está marcado por un proceso de toma de conciencia que transforma su relación con la realidad que la rodea. A medida que avanza la investigación, Juana empieza a comprender la dimensión estructural de la violencia que intenta denunciar».
El equipo de «Juana» ha destacado también la importancia de que el cine aborde de forma directa cuestiones como la violencia de género o la impunidad institucional. En ese sentido, Giménez Cacho ha defendido el papel del cine como «espacio de reflexión colectiva capaz de generar debate y cuestionar determinadas estructuras sociales».
Con «Juana», el actor mexicano da el salto a la dirección con una obra que combina el suspense del thriller con una mirada profundamente política sobre la realidad contemporánea. El resultado es un relato intenso que explora la memoria, el miedo y la búsqueda de justicia en un contexto marcado por la desigualdad y la violencia. Tras su paso por los festivales internacionales de Morelia en México y en Tallín, Black Nights Film Festival en Estonia, ahora irrumpe en la Sección Oficial del Festival de Málaga, donde compite con otros 21 largometrajes.











