Ya está en rodaje «La piedad», el segundo largometraje de Eduardo Casanova («Pieles»). Se trata de una coproducción hispano argentina que, aunque en un principio se hablo de Ana Belén como protagonista, los compromisos teatrales de la actriz han hecho imposble que se incorporara al rodaje, estando finalmente protagonizada por Ángela Molina. El reparto lo completan Manel Llunell, Ana Polvorosa, Antonio Durán «Morris», María León, Daniel Freire, Songa Park, Alberto Jo Lee y con la colaboración especial de Macarena Gómez y Meteora Fontana.

“Después de mucho tiempo, de muchas cosas perdidas por el camino, entre ellas la salud, comienzo a rodar mi segunda película: «La piedad», lo único que me interesa hacer en la vida”, asegura el director. «La piedad» es una película de terror, un terror nada convencional, que habla de la relación más tóxica posible entre una madre y un hijo y establece un paralelismo entre una dictadura y su pueblo, en concreto la dictadura de Corea del Norte. Todes hemos estado en una relación tóxica, da igual si ha sido con una pareja, un amigo o con nuestra propia familia. «Las relaciones son profundamente complicadas, estoy seguro que cualquier persona que esté leyendo este texto está o ha estado en una relación así, pero… ¿cómo se sale de ahí? Si consigues salir ¿cómo y cuánto tiempo te quedas ahí?», dice Eduardo Casanova, para quien «después de mucho tiempo, de muchas cosas perdidas por el camino, entre ellas la salud, comienzo a rodar mi segunda película: La Piedad, lo único que me interesa hacer en la vida».

La piedad establece «un universo estético diferente al que estoy acostumbrado a rodar. Nada parecido a estas fotos, nada parecido a «Pieles», nada parecido a nada. Algo mucho más oscuro, tan oscuro como sus personajes”, prosigue el director. Eduardo Casanova, célebre actor en series de televisión y films como «The Mystery of the Pink Flamingo» (donde explicaba su fascinación por el color rosa, del que viste habitualmente), vuelve a contar con Álex de la Iglesia como productor del filme

El rodaje tendrá una duración de cinco semanas en localizaciones de Madrid, Andalucía y Cataluña. Se trata de la segunda película de este joven y atrevido cineasta madrileño, después de su impactante debut en el largometraje, «Pieles», que ya fue producida por Álex de la Iglesia, cineasta siempre atento para descubrir nuevos autores, con universos propios y muy personales.