La pareja formada por los actores españoles Penélope Cruz y Javier Bardem no suele esquivar preguntas políticas. Su apoyo a la causa palestina y sus críticas al genocidio israelí han sido público y constante, y era inevitable que el tema saliera a relucir en la rueda de prensa del Festival de Venecia, donde presentaron su nueva película, «Bunker», dirigida por el francés Florian Zeller. La cinta, que compite por el León de Oro, no esquiva precisamente los asuntos incómodos.

Cruz señaló que sería «muy contradictorio» no hablar de política mientras se protagoniza una película como «Bunker». «No tenemos que estar de acuerdo con nuestros personajes, no tenemos que estar de acuerdo a veces con la historia, pero esto involucra tantos aspectos de dónde está el mundo ahora mismo, cosas que nos afectan a todos, a las generaciones futuras», argumentó. «Hay tantas cosas en esta película que sería realmente contradictorio estar aquí y decir: «Oh, no quiero hablar de eso». Es imposible. Y por eso una situación como esta es a veces más aterradora que no sé cuántas semanas de rodaje que hicimos. Pero aún así, no creo que tuviera sentido decir: No hablo de política».

Bardem añadió que «no importa si eres un artista, un actor, un fontanero, un taxista, tienes derecho a exponer tu verdad sobre lo que crees que es importante». «Evidentemente tengo más recursos para hacerlo que un taxista, porque tengo esto y os tengo a vosotros escuchándome. Así que la responsabilidad es diferente», continuó. «Y eso es lo que creo que es importante, tener una responsabilidad hacia el mundo en el que vivimos y no lo doy por sentado. Pero artísticamente hablando, esta película habla de eso, de cuánto estamos dispuestos a ver, sentir, acoger al otro, o temer basándonos en lo que imaginamos, nuestros prejuicios, nuestros miedos. En base a eso, ¿cuánto vamos a aislar y criminalizar al otro? No sé la respuesta, pero es una buena pregunta».

En «Bunker», Bardem y Cruz interpretan a un matrimonio de diecisiete años que comienza a resquebrajarse cuando el personaje de él, un arquitecto, acepta construir un búnker de supervivencia para un multimillonario de la tecnología convencido de que el fin del mundo está cerca. La película, que también cuenta con Paul Dano, Patrick Schwarzenegger y Stephen Graham en el reparto, supone el regreso de Zeller a Venecia, donde ya compitió en 2022 con «El hijo», protagonizada por Hugh Jackman.

Zeller ha confesado que la idea para el guion le llegó tras leer un artículo sobre Mark Zuckerberg, el magnate de Meta, que estaba construyendo un búnker subterráneo en Hawái. «Era un proyecto secreto, lo que significa que todo el mundo que participaba en él tenía que firmar un acuerdo de confidencialidad para asegurarse de que nadie lo supiera», explicó el cineasta francés. «Por alguna razón, la información se hizo pública, y me pareció una paradoja fascinante porque este hombre, que hizo una fortuna basada en la idea de conectar a la gente, estaba trabajando en un plan B para aislarse del resto del mundo».

Las preguntas sobre el aislamiento, la conexión humana y la moralidad atraviesan toda la cinta, al igual que la interpretación de una pareja de la vida real. Zeller ha reconocido que buscó a los actores no solo porque los admira, sino porque necesitaba esa legitimidad. «Creo que están entre los mejores actores que trabajan hoy, así que obviamente fue un honor para mí trabajar con ellos», afirmó. «Pero tengo que decir que desde el principio también me interesaba tenerlos juntos en pantalla, porque pensé que sería una forma única de capturar algo especial como pareja real, de dar capas a todas las escenas de esta película, de difuminar la línea, por supuesto, entre la realidad y la ficción, pero también de intentar acercarme a algo que me interesa, que es la autenticidad abrasadora de la verdad».

El director ha citado «Eyes Wide Shut», de Stanley Kubrick, como una de sus principales inspiraciones. Al igual que Kubrick, que eligió a Tom Cruise y Nicole Kidman, entonces casados, para interpretar a una pareja al borde del abismo, Zeller ha querido mezclar «ficción y realidad» colocando a un matrimonio de verdad en el centro del conflicto. Aunque Bardem y Cruz han trabajado juntos en varias películas a lo largo de los años, como «Jamón Jamón», «Vicky Cristina Barcelona» y «Todos lo saben», Zeller ha señalado que le intrigaba que nunca hubieran interpretado a cónyuges que llevaran tanto tiempo casados.

«Me encantó «Eyes Wide Shut», esa propuesta ambivalente que se presenta al público, en la que no estás del todo seguro de lo que te están invitando a ver», explicó Zeller. «¿Es ficción? ¿Es otra versión de la ficción? ¿Dónde está la línea entre la realidad y la ficción? Esa permeabilidad entre la realidad y la ficción me parecía un proyecto realmente fascinante».

Preguntados sobre cómo había sido trabajar juntos en «Bunker» y si solían discutir por cuestiones de trabajo, Bardem respondió con un tono irónico: «Somos muy buenos creando ficción o realidad, si no, no sobreviviríamos en este trabajo. ¿Y si discutimos? No, no, nunca». Cruz se rió y añadió: «Te conozco desde hace más de treinta años, imagínate si nunca hubiéramos discutido».

En un tono más sincero, la actriz explicó cómo gestionan su vida profesional en común: «Los dos amamos mucho esta profesión, pero es cierto que hay un buen equilibrio en cuanto a cuánto hablas de trabajo. Obviamente, si estás preparando una película juntos, eso va a estar muy presente en las conversaciones. Pero no lo hemos hecho muy a menudo. Naturalmente, ha aparecido como cada cinco años». Cruz también quiso destacar la figura de Zeller como un punto de apoyo durante el rodaje: «Sabíamos que íbamos a estar protegidos de esa manera, en el sentido de tener a alguien en medio que te invita a no traer nada de tu vida personal, pero vas a traerte a ti mismo y todo lo que has experimentado en tu vida».

Cruz también habló sobre la situación de la mujer en la industria y en el mundo. «Esta mujer dice precisamente las cosas que suelo pensar, y por eso quería poder expresar estas cosas y estos sentimientos en público. Por eso quería formar parte de esta película», explicó. La actriz añadió que a veces las mujeres «son utilizadas como marionetas, y eso es muy triste». «Hay pocas mujeres que toman decisiones muy importantes en el mundo, y creo que esta es una realidad muy triste. Estamos siendo manipuladas de alguna manera, y tengo que decir que normalmente soy bastante optimista. Pero cuando se trata del papel de la mujer en el mundo, estoy un poco preocupada. Sin embargo, creo que las generaciones más jóvenes se están dando cuenta de nuestra importancia, y están empezando a pensar así, y están abriendo los ojos. Y quizá los jóvenes están más interesados en la política ahora que nunca».

Graham, Dano y Schwarzenegger también intervinieron en la rueda de prensa para elogiar al director y el guion de la película, pero fueron los españoles los que acapararon la atención de la sala. La química entre ellos, la complicidad de décadas, y la forma en que se complementan dentro y fuera de la pantalla convirtieron la presentación en un ejercicio de transparencia y honestidad poco habitual en estos eventos. Cuando se les preguntó si se sentían orgullosos de representar a su país en un certamen de la talla de Venecia, ambos coincidieron en que sí, pero sin caer en el discurso fácil. Para ellos, «Bunker» no es solo una película sobre el fin del mundo, sino sobre lo que estamos dispuestos a hacer para protegernos de él, y sobre quién queda fuera cuando decidimos cerrar la puerta.