El mexicano Demián Bichir y la estadounidense Da’Vine Joy Randolph protagonizarán «Hold the Devil», un thriller de acción y terror que dirigirá en Texas Alex de la Iglesia, que también será coproductor, que filmará un guión ajeno y en inglés.

La película mostrará como, cerca de la frontera con México, una madre inmigrante, herida, con un niño de diez años entra en una casa aparentemente abandonada, y detrás de ellos, llega el líder de un cártel. Quiere al niño, por sus extrañas capacidades. Algo que el líder del cártel quiere para sí mismo. El director de «El día de la bestia» tiene dos películas pendientes de estreno, «La cuidadora» y «Felicidades», que ha dirigido en Buenos Aires. No será la primera vez que De la Iglesia ruede en inglés, ya lo hizo con «Perdita Durango», ambientada también en Texas

Este proyecto, que dirigirá Alex de la Iglesia, se presentará en el mercado de Cannes, donde la distribuidora Protagonist Pictures se encargará de las ventas internacionales, apoyándose los dos nombres que encabezan el cartel, por un lado, Da’Vine Joy Randolph, ganadora del Oscar a la mejor actriz de reparto por «Los que se quedan», y por el otro, Demián Bichir, el actor mexicano que fue nominado al premio de la Academia por «A Better Life» en 2012.

Bichir interpretará a Henry Campos, un guardia de seguridad. Randolph será Sara Myall, una oficial de policía. Los dos llegan a esa casa modelo abandonada para investigar un robo. En lugar de eso, se encuentran con la madre y el niño. Y entonces aparece Marcus, el líder del cártel. No viene solo. Detrás de él hay más hombres armados. La casa, que debía estar vacía, se convierte en una trampa. Los dos protagonistas tienen que decidir si entregan al niño o si pelean para protegerlo sabiendo que las probabilidades están en contra.

La película mezcla el terror de casa encantada con la violencia del crimen organizado. O al menos eso dice la sinopsis oficial, que habla de una «explosiva fusión» entre el terror paranormal y la intensidad de una invasión doméstica. El guion lo firma Joe Barton, cuyo currículo incluye la serie «Black Doves» y la película de terror «The Ritual». La producción corre a cargo de Two & Two Pictures —la empresa detrás de «I Came By» y «Hallow Road»—, Fifth Season y Pokeepsie Films, la productora de Alex de la Iglesia y Carolina Bang.

De la Iglesia ya ha explicado por qué aceptó dirigir esta historia: «Lo que me atrajo de este proyecto fue la oportunidad de combinar acción y terror de una manera que se siente a la vez cinematográfica y profundamente humana», dijo el director. Y añadió, refiriéndose a sus dos protagonistas: «No podría estar más emocionado de colaborar con Demián Bichir y Da’Vine Joy Randolph, dos actores de extraordinaria presencia e inteligencia emocional. En esta película, dos demonios coexisten bajo el mismo techo, y nunca sabes cuál atacará primero».

Esa frase —»dos demonios bajo el mismo techo»— puede leerse de varias maneras. Puede que hable del niño poseído y del líder del cártel. Puede que hable de la violencia real y la sobrenatural. O puede que hable de los propios personajes de Bichir y Randolph, dos personas armadas que entran en una casa pensando que van a resolver un simple aviso de intrusión y terminan enfrentándose a algo que no entienden.

El proyecto ha despertado interés en el mercado por varios motivos. El primero es el propio De la Iglesia, que tiene una carrera de tres décadas haciendo películas de género con una base de seguidores fieles en España y América Latina. El segundo es el reparto. Randolph viene de ganar el Oscar y su nombre está caliente en la industria. Bichir, por su parte, es un actor que lleva años trabajando tanto en Hollywood como en México, con un registro que va del drama contenido («A Better Life») al cinismo político («La dictadura perfecta») y la comedia negra («Nosotros, los Nobles»).

Pero hay un tercer elemento. La película se rodará en la frontera de Texas, o al menos así lo indica la sinopsis, y el conflicto central —un niño migrante, un cártel que lo persigue, dos personas obligadas a protegerlo— tiene resonancias políticas que no hacen falta subrayar. De momento, ni De la Iglesia ni los productores han dicho si la película tomará partido explícitamente o si usará la frontera como un telón de fondo genérico para la acción. Lo que sí está claro es que el director español no es ajeno a la sátira ni al comentario social. Películas como «Las brujas de Zugarramurdi» o «Perfectos desconocidos» (su versión del éxito italiano) tienen capas de crítica disfrazadas de comedia. Y «El día de la bestia», su obra más venerada por los fans del terror, es al mismo tiempo una película de satanistas y una parodia de la España de los años noventa.

El guion es del británico Joe Barton, que ha trabajado en series como «Giri» y «The Bastard Son & The Devil Himself», y en películas como «The Ritual», un terror de bosques y criaturas nórdicas. Su especialidad parece ser la mezcla de géneros: el drama familiar con la violencia, el thriller con lo sobrenatural. El rodaje no tiene fecha por el momento.

La presentación en Cannes servirá para medir el interés de los distribuidores. La película aún no tiene fecha de rodaje confirmada, aunque los productores han indicado que esperan comenzar el rodaje antes de que termine el año. De la Iglesia, que vive entre Madrid y Buenos Aires, ha alternado en los últimos años proyectos personales («Veneciafrenia», «El cuarto pasajero») con encargos más comerciales. «Hold the Devil» parece situarse en algún punto intermedio: tiene el presupuesto y las estrellas para aspirar a un estreno amplio, pero conserva el tono oscuro y la violencia incómoda que caracterizan al director.

Bichir, mientras tanto, sigue acumulando proyectos. El actor mexicano, nacido en Torreón, Coahuila, ha trabajado con directores como Alejandro González Iñárritu («Babel»), Steven Soderbergh («Che») y Ridley Scott («The Counselor»). También ha sido parte del universo de terror con «The Nun» y «The Black Phone». Pero «Hold the Devil» le permite volver a un territorio que conoce bien: la frontera, la violencia del narcotráfico, la ambigüedad moral.