Schumacher logró reconocimiento como realizador con su tercer largometraje, «St. Elmo, punto de encuentro», estrenado en 1985, que protagonizaron Emilio Estévez, Rob Lowe y Demi Moore. Dos años después dirigió «Jóvenes ocultos», con Kiefer Sutherland, Jason Patric y Corey Feldman, una comedia de terror de gran éxito comercial. Posteriormente llevaría al cine dos novelas de John Grisham, «El cliente» en 1994 y «Tiempo de matar» en 1996, con las que obtuvo el reconocimiento de la crítica. En 2004 adaptó el musical de Webber «El fantasma de la ópera».

En 1995 llegó su gran oportunidad en el cine comercial al tomar el relevo de Tim Burton como director de la saga «Batman». Ese año estrenó «Batman Forever», con Val Kilmer como el Caballero Oscuro y que protagonizaron también Tommy Lee Jones, Jim Carrey, Nicole Kidman y Chris O’Donnell. Su enorme éxito en taquilla, más de 330 millones de dólares recaudados en todo el mundo, motivaron que dos años después se produjese una continuación «Batman & Robin», con George Clooney en el papel de Bruce Wayne y en la que participaron Arnold Schwarzenegger, Uma Thurman, Alicia Silverstone y con el regreso de Chris O’Donnell en el papel de Robin. La cinta fue una decepción comercial y fue considerada como una de las peores entregas de la saga del superhéroe de DC.

Otras de sus cintas más populares fueron «Asesinato en 8 milímetros» con Nicolas Cage y Joaquin Phoenix, «Última llamada», protagonizada por Colin Farrell, «El número 23», un thriller protagonizado por Jim Carrey y la serie «House of Cards» encabezada por Kevin Spacey y Robin Wright.